Una nueva exposición de “Pequeñas luces”

El próximo sábado 20 de enero a partir de las 20 en la Casa de la Historia y la Cultura se desarrollará una nueva exposición de “Pequeñas luces”, esta iniciativa local que tiene el fin de ser un espacio de exposición que permita a los vecinos disfrutar de obras de fotografía, pintura y grabado.

En este marco, se podrán ver obras de Néstor Martín, Florencia Hazelhoff, Miriam Arricau y Daniela Pérez de Arce. Acompañarán con su música Pablo Gómez, cantante de Puentes Fangos. Además, podrá apreciarse la muestra “Mirame a los ojos” de Alejandro Contreras la cual está compuesta por fotografías de archivos del siglo XIX, retratos a indígenas y las imprime en hojas de árboles utilizando clorofila, un gesto de devolverlos a la naturaleza. En tanto, el domingo 21, Contreras coordinará un taller de Clorotipia (una técnica de imprimir fotografías utilizando la clorofila) en Casa Taller (Avellaneda 639) previa inscripción al 1163513309 o en el taller en horarios de 8 a 15.

La exposición “Pequeñas luces” está vinculada a pensar la naturaleza desde las artes visuales.

¿Qué es “Pequeñas luces”?

“Pequeñas luces” es una vidriera en donde se pueden ver producciones variadas de las artes visuales. La misma intenta establecer desde la vereda una relación entre el adentro y el afuera, entre lo público y lo privado, entre la obra y el espectador.

Queremos generar en los vecinos la posibilidad de relacionarse con el arte de una forma casi azarosa, mientras transitan la ciudad poder vincularse con las expresiones de artistas locales y de la región sin tener que ir a los lugares convencionales del arte, detenerse en la vidriera y poder llevarse información del artista.

Es una forma de visibilizar y difundir producciones artísticas, sus obras van a estar expuestas las 24 horas de los dos meses de exposición en vidriera y redes. “Pequeñas luces” surge de la luz de las luciérnagas de Didi Huberman que confronta con la gran luz del Paraíso de Dante, el de los reflectores de propaganda fascista, en Pasolini, o el de la iluminación cegadora emitida de los focos del espectáculo. El de las luciérnagas es un “resplandor errático” pero resplandor vivo, resplandor del deseo y de poesía encarnada. Quizás el arte contemporáneo no puede pretender más que moverse como lo hacen las luciérnagas cuando danzan en un “frágil y fugaz momento de gracia que resiste al mundo del terror”. (Ticio Escobar, Aura Latente). Casa taller cumple 4 años lo celebramos con una exposición.