Temporal y después: jornadas en las que todas las aseguradoras se ven colmadas

“Siniestros de todo un año, en un solo día…”

En los últimos años, Trenque Lauquen ha sufrido, en determinadas oportunidades, el castigo de un clima impiadoso que ha generado severas roturas en autos, viviendas y locales comerciales. Allí estuvieron, una vez más, los productores de seguros brindando un servicio esencial.

Uno de los momentos en los que las agencias de seguros de cualquier ciudad se desbordan de trabajo es, sin dudas, los días posteriores a un fuerte temporal. Es en esas jornadas en las que sus oficinas se ven copadas por vecinos que quieren solucionar un determinado siniestro causado por un tiempo inclemente.

Rayos, lluvia, granizo y fuertes vientos han hecho estragos en muchos hogares en los últimos años en Trenque Lauquen generando momentos de zozobra, incertidumbre, malestar y también mucha angustia. Sin dudas, no habrá vecino que no recuerde los sinsabores que dejó una situación de estas características.

Siniestros

En este marco, un rápido registro señala que el año 2016 se despidió con una de las tormentas más fuertes de los últimos años. El 31 de diciembre, un viento huracanado junto a una fuerte lluvia acompañada de granizo de grandes proporciones azotaron Trenque Lauquen y la zona, una situación cuyo resultado fueron casas con techos volados, estructuras empresariales muy dañadas, desde galpones hasta estaciones de servicio, y árboles afectados entre muchos otros problemas, por los que hubo que trabajar en las jornadas posteriores.

Granizada

Más acá en el tiempo, a comienzos de 2019, Trenque Lauquen afrontó otra notoria contingencia climática. La noche del 7 de febrero una intensa granizada de 10 minutos provocó daños en autos y otros vehículos en una cantidad nunca vista en la localidad, estimándose en varios miles las denuncias que por esos días debieron atender las compañías de seguros. Aunque además se vieron roturas en casas y durante varios días las cuadrillas de personal municipal debieron trabajar intensamente para limpiar los rastros del temporal en las calles, donde no solamente había ramas de distintos tamaños tiradas, sino una gran cantidad de aves muertas. Y un dato que evidencia el trabajo que conllevaron las secuelas de la tormenta marca que cinco días después del fenómeno ya se estimaba que el Municipio iba a tener que invertir más de $400.000 para reacondicionar la ciudad. Para peor, pocos días después, el 21 de febrero, se dio una fuerte tormenta de lluvia que también generó varios problemas.

En 2022

En este marco, el último 24 de marzo también se registró un fuerte y prolongado temporal que, entre otras, obligó a suspender una de las actividades que nunca se suspende por lluvia: la Marcha de la Memoria organizada por la Comisión por los Derechos Humanos de Trenque Lauquen.

Fue en ese momento en que varias cuadrillas de operarios con equipamiento y maquinaria municipal comenzaron a trabajar rápidamente en distintos sectores de la ciudad, de acuerdo al organigrama diseñado por el intendente Miguel Fernández junto a funcionarios de su gabinete y responsables de las diferentes áreas convocadas, Desarrollo Humano, Servicios Públicos, Contralor General, Tránsito, Higiene Urbana, Espacios Verdes, Vial y Defensa Civil, entre otras.

El esquema de trabajo para la emergencia, y que el Intendente, además, articuló con Bomberos Voluntarios, apuntó a despejar calles y veredas donde la caída de árboles y plantas generaron complicaciones, y brindar asistencia a los vecinos/as. También se recibieron oportunos llamados de las dirigentes Leticia Badino y Mónica Estévez poniéndose a disposición del Departamento Ejecutivo para colaborar, lo mismo que desde el bloque de concejales del oficialismo.

El último

Por último, el pasado 27 de julio también el distrito vivió la ferocidad de un clima impiadoso con viento, lluvia y granizo que dejó abollones en muchos autos, daños en algunos techos y árboles y, también, anegamiento momentáneo en algunas cuadras de diferentes sectores de la planta urbana que rápidamente se fueron desagotando.

Como era de esperarse, una vez finalizado el clima adverso, fue el turno de actuar de las aseguradoras que comenzaron a recibir clientes y a despejar dudas sobre el proceso de reparación del bien afectado. Simplemente, se trata de circunstancias que suelen ocurrir en una profesión cada vez más imprescindible en cualquier comunidad.