de Trenque Lauquen
Sábado 16 de Octubre de 2021

Por Jorge "Alemán" Azpiroz

¿Somos únicos e irrepetibles?

Breves reflexiones humorísticas (y no tanto) sobre las cosas que nos igualan y las que nos alejan.

Afirma la genética, la antropología y otras ciencias ontológicas que no hay un ser humano igual a otro, que cada uno de nosotros posee una singularidad, una característica personal que nos hace únicos e irrepetibles como se suele decir. Sin embargo en esta nota de hoy trataré de «voltear» (sin dobleces) esta sentencia, pues he llegado a la conclusión – con todo mi equipo de investigaciones peripatéticas- que todos, pero todos tenemos muchísimas cosas en común o por lo menos nos pasan cosas idénticas.

El juego de las diferencias

Si hay cosas que nos suceden a todos, eventos, acontecimientos o situaciones, entonces no somos tan distintos pues sufrimos, gozamos, reímos y nos angustiamos por cosas parecidas. Detallo algunos ejemplos:
¿A quién no le sucedió pasar noches de insomnio mirando el techo?, ¿A quién lo le picó alguna zona en situaciones donde estaba mal rascarse? ¿Quién no sufrió algún desarreglo estomacal en el momento menos indicado? ¿Quién no fracasó en la alcoba echándole la culpa al gobierno anterior? , ¿Quién no descubrió que no tenía dinero luego de una abundosa compra ante la cruel mirada del cajero?..¡y lo que es peor!, no me diga que alguna vez a todos nos faltó el bendito papel cuando más lo precisábamos y no hablo de poesía, eh!

Estos y millones de ejemplos más confirman que todos pasamos por situaciones similares alguna vez en la vida y en mucho somos iguales, indefensos de toda indefensión ante el azar, la suerte o el fatal abrazo del destino.

Como vos no hay otro igual!

Y si vamos a cuestiones psicológicas o estudios de personalidad, debemos admitir que todos alguna vez hemos «mentido», je,je ¿está recordando, no?. Todos hemos saludado con efusiva intimidad a gente a lo lejos levantando el brazo aparcero para darnos cuenta que nos equivocamos de persona!! ¿no es cierto? . Todos nos hemos olvidado el remate de un chiste en medio de una cena en dónde queríamos quedar como piolas y terminamos como el bolu…de la noche.
Ahora con las nuevas tecnologías seguro hemos mandado miles de mensajes a personas equivocadas, bueno confundir a la amante con la esposa es común a mucha gente en el Messenger o WhatsApp..
Están los que se olvidan donde estacionaron, los que abren demasiado el bidet sin antes advertir que es la canilla «ultracaliente»… yo, por ejemplo- soy experto en hacer colas bancarias y luego de tres horas, escuchar que era la de al lado.

Todos prendímos un cigarrillo al revés, nos quemamos en la arena por andar descalzos, salimos apurados y nos damos cuenta que dejamos la llave del lado de adentro, nos agarramos los dedos con casi todas las puertas y aparatos del hogar, nos pasamos de largo en viajes de colectivo por soñar demasiado y terminamos en Quemú Quemú, y lo que es peor siempre abrimos las cajas al revés y se nos cae el contenido y hasta salimos sin darnos cuenta con la ropa nueva con la etiqueta incluída…

Y por supuesto a toda la humanidad le paso intentar el sensual apareamiento en una noche candente de verano y sentir los pasos de tus hijos llamando a tu mujer o lo que es peor, venir a tu cama porque tienen miedo!!. Esto confirma que no hay amor superior que el de un padre a un hijo..a otros por mucho menos, los hubiéramos asesinado sin ningún tipo de remordimiento, jaja

En algo nos parecemos….

Tengo un amigo que se paso toda una noche en una fiesta bailando y tomando hasta que uno le pregunto quien era y descubrió que le había errado de festejo y su fiesta era dos mas pisos mas abajo!!!…Y por supuesto los imponderables que a todos nos ocurren, como cuando precisas algo seguro está roto o descompuesto o le falta pilas y por supuesto todos pero todos hemos votado mal alguna vez en la vida, je.

Otro extremo es un primo lejano, eximio mochilero que viajó por todo el mundo, y me confesó compungido que el creía que los hombres eramos todos iguales hasta esa fatídica noche que se duchó junto a unos senegaleses en un hostal de Andalucía !!…
Consulte también a un amigo filósofo que me dijo: «no, no y no, somos todos iguales ante los mismos temo res, iguales de cuerpo y alma, iguales ante el dolor y ante la duda eterna del más allá», dijo poéticamente señalando el cielo estrellado mientras sus pies se hundían en un detrito canino (cosa que nos ha pasado también a todos) y concluyó, y si le preguntas a tu mujer seguro te va a decir «todos los hombres son iguales!

La parca siempre nos iguala

Y para terminar dejo un rato el humor y me pongo un poco serio y digo…el ideal-aunque ontológicamente seamos únicos e irrepetibles- es sabernos pares en la vida, en la «comun-unidad», persistir en la búsqueda que cada uno de nosotros debería realizar por un mundo de iguales, comprender al otro como uno mismo, saberse parte del colectivo y abrazar las diferencias, achicar los «ismos», apretar fuerte contra el alma el sentir, el pesar y la injusticia que el otro carga esperando por tu comprensión y empatía.

Desterrar y enfrentar al clasismo, al fascismo, al egoísmo, al racismo…no hay nada mas ignorante que creerse distinto al semejante, eso de señalar a los demás sin haber vivido ni un segundo en sus zapatos. Cada vez que juzgamos personas, situaciones y clases sociales sin intentar ponernos en su situación, estamos matando al ser humano en su totalidad o lo que debería tener de humano.
Aun continúa la lucha de la mujer en un mundo donde los hombres ganan mas, dirigen mas y hasta tiene el tupé de considerarlas «sexo débil»!…y sin haber parido, lloramos por la derrota de un…club !!!. Y si algo nos iguala es que todos venimos de la madre tierra y de la madre madre y todos también hacia el polvo vamos…

Cada vez que discriminamos muere la humanidad un poco más… y aunque suena repetitivo en mis notas, defendamos la igualdad y la dignidad humana, saber que un presidente o un magnate tiene exacta mente «el mismo valor» que el último de los refugia dos y que las personas más libres, más humanas, más necesarias son aquellas que encienden de luz el día y solo miran a la gente con los «ojos del alma».
Y entonces sí…somos y seremos iguales ante las mismas opor tunidades, ante la vida y como algunos sabrán…ante la muerte, porque por mas que persistan creyéndose «distintos» la tierra final no distinguirá dineros, alcurnias, ni clases y se volverán barro tal vez, con la misma velocidad que la de cualquier hijo de vecino…

Por eso, a todos los que amamos la igualdad entre las diferencias, sigamos rebelándonos ante un mundo repleto de odio y seamos parte el equilibrio de los sensibles, delos que en vez de destruir intentar cada día un nuevo sueño albañil…y luchemos por reducir la desigualdad material, pues así como no hay profetas ni jesuses que no prefieran el abrigo de los humildes, así como los camellos y las agujas…la vida siempre renacerá plena en la gente que te convida la vida misma. ¡Salud!

Por Jorge “Alemán” Azpiroz

Músico y Escritor

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