“Si no hay una real participación no habrá un contrato electoral cierto”

La opinión de Mónica Estévez

La dirigente justicialista analizó la posible eliminación de las PASO y consideró que “hay que producir una reforma electoral. Pero ninguna reforma será genuina si no cambia la dirigencia política”.

La ex concejal y ex legisladora provincial, Mónica Estévez, también brindó su opinión sobre la iniciativa de un sector vinculado a la coalición gobernante de eliminar las elecciones PASO.

Ella expresó: “Distintos dirigentes han manifestado la necesidad de discutir la eliminación de las Internas Abiertas, primarias y obligatorias (Epaos o Paso). No creo que este mal analizar si es conveniente este sistema o la  implementación de la boleta única papel (BUP), o el  voto electrónico en sus diversas variantes,  el desdoblamiento de elecciones, u otras modificaciones al Régimen electoral. Las leyes también cumplen su ciclo o son modificables frente a los cambios sociales, pero discrepo en algunas apreciaciones”.

Seguidamente, consideró que “de ninguna manera pienso que la intención sea la reducción de costos, porque si así fuera, sería más importante  suspender los gastos innecesarios del Poder Legislativo o Ejecutivo en todos los niveles y no restarle a la posibilidad de elección de los ciudadanos. No es el mejor argumento. Tampoco creo que deban eliminarse porque sólo significan una encuesta previa o la primera vuelta y la general la segunda. De eliminarse deberán los distintos partidos reformar sus cartas orgánicas y ver qué mecanismo de elección se darán a sí mismos”.

Más participación

Estévez recordó que “las Paso fueron creadas para salir de las internas cerradas de Partidos, intentando corregir irregularidades donde los dirigentes con mayor  poder económico conformaban listas, mantenían votos partidarios cautivos, elegían candidaturas en cuartos cerrados sin darle participación a otros dirigentes, sin admitir que el grueso de la ciudadanía no afiliada, emitiera su opinión.

“Ahora bien, tampoco resolvieron esa circunstancia las Pasos, los dirigentes o agrupaciones de todos los partidos con mayor poder económico siguen conformando y eligiendo en cuartos cerrados las listas, impide la participación de otros dirigentes y el electorado no partidario, cada vez está menos interesado en participar”, comentó.

El poder

La dirigente instó a preguntarse: “¿Por qué los sectores que ayer no las querían, hoy las quieren y viceversa? Porque lo que realmente  está en juego es el poder. Claro que hay que producir una reforma electoral. Pero ninguna reforma será genuina si no cambia la dirigencia política.

“Siempre se afirma después de cada acto electoral que las elecciones  han sido realizadas sin proscripciones ni irregularidades relevantes. Y esto no es cierto: Las proscripciones e irregularidades están dentro de los mismos Partidos o Frentes.

“Un ejemplo muy claro que da luz a lo que digo fueron las ultimas Pasos. Fue la dirigencia de la superestructura la que determinó quién se podía presentar y quién no. Y en las condiciones en que lo hacía. En las últimas internas partidarias sucedió lo mismo: habilitaron algunas listas otras no. ¿Por qué? Porque son esos mismos dirigentes quienes disponen en las juntas electorales partidarias habilitando o impidiendo la participación”.

Por último, indicó: “Para mí cualquier sistema que se piense debe tener en claro dos cosas: La real participación de dirigentes y ciudadanía, y por otro lado la discusión sobre los aspectos ideológicos que determinarán las plataformas electorales. Ambos temas muy vinculados. Si no es así con cualquier sistema sólo dejaran participar a aquellos que se subordinen a sus mandatos. Y respecto de las alianzas o frentes la única mira seguirá siendo la obtención del triunfo electoral, aunque no coincidan en el aspecto ideológico”.

“Entonces si no hay una real participación no habrá un contrato electoral cierto,  que le permita a la ciudadanía votar, juzgar y sentirse representada”, afirmó.