Se robó todas las miradas

Temas de mi ciudad

Como bien fue informado en la edición de ayer por diario La Opinión, la Biblioteca Pública Rivadavia festejó, el último miércoles, nada más y nada menos que 120 años de vida. Y todo fue emoción. Hubo recuerdos, música, poesía, distinciones y la decidida voluntad de continuar adelante por muchos años más, siempre acompañando el crecimiento de la comunidad.

Pero hubo una presencia que llamó la atención de todos quienes se acercaron hasta las instalaciones de esta querida institución para participar de la celebración y no fue precisamente una persona. Más bien, fue la deliciosa torta elaborada para la ocasión, la cual, además de las velas con el número 120, mostró una réplica del edificio de la Biblioteca en miniatura. De más está decir que nadie se quedó sin probar y disfrutar del exquisito bizcochuelo.