Proyectar, crecer, caer y la capacidad de levantarse para volver a empezar

Diego Frachia y la historia de su carpintería

Hace 23 años que desarrolla este oficio por su cuenta. En 2013 su carpintería se incendió, pero pudo volver a recuperar su negocio. En diálogo con La Opinión cuenta que el movimiento actual es muy importante y el trabajo es constante.

Fue en el año 2000 cuando el carpintero local Diego Frachia decidió montar su carpintería personal para emprender, a partir de ese momento, su propio negocio. Antes había aprendido este oficio en el Centro de Formación Profesional N°401 ubicado en la esquina de Leandro N. Alem y Santiago Rubio.

Una vez culminado el curso de dos años, en 1997 comenzó a trabajar durante un tiempo en otra carpintería local hasta independizarse en el inicio del nuevo siglo y desarrollar su oficio por cuenta propia.

En diálogo con La Opinión, Frachia repasó su historia con este trabajo que hoy le demanda mucho tiempo ya que, según afirma, los requerimientos de su servicio son constantes, al punto de que muchas veces se ve obligado a rechazar trabajo ya que no cuenta con el tiempo suficiente para poder cumplir con todos los pedidos.

Inicios

Frachia cuenta a este medio cómo fueron sus inicios en el rubro: “Arranqué a los 16 años, en el año 1995, en el Centro de Formación Profesional Nº402 que se encuentra en calle Leandro N. Alem al fondo, donde hice un curso de dos años de carpintería”, dijo antes de agregar que, luego de lo aprendido en esta institución “me fui a trabajar con el profesor que tenía de carpintería, el ‘Cachi’ Álvarez. Con él estuve trabajando tres años, desde 1997 hasta el 2000 y fue en ese momento en que me independicé, puse mi propio taller. Y ya hace 23 años que estoy por mi cuenta, arranqué desde abajo y fui creciendo y teniendo, por suerte, cada vez más trabajo”.

Volver a empezar

No obstante esos fructíferos primeros años, en el año 2013 su empresa sufrió un serio contratiempo cuando un incendio destruyó su lugar de trabajo. Y, no hubo más remedio que hacer todo lo posible por recuperarse y volver a empezar.

Frachia lo recuerda de la siguiente manera: “En el 2013 tuve la desgracia de que se me incendiara la carpintería en un galpón que en ese momento alquilaba y tuve, otra vez, que volver a empezar. Ahora ya tengo mi propio galpón y estoy trabajando muy bien, pero aquella fue una muy mala experiencia, pero la pude superar y acá estoy ahora, trabajando en mi taller de calle Orellana 957 con muchísimo trabajo e, incluso, rechazando varios trabajos porque no los puedo hacer porque hoy no cuento el tiempo necesario para realizarlos”, comentó.

El servicio

Consultado sobre cuál es el servicio que realiza y que es mayormente requerido por la comunidad, Frachia contó: “Me dedico a hacer exclusivamente muebles en madera maciza, algo también en melamina. Y hoy estoy trabajando solo, en algún momento tuve algún empleado, pero hoy estoy trabajando solo y conforme con lo que estoy haciendo, muy contento con el trabajo que tengo”.

De esta manera, y a poco de cumplir dos décadas y media de montar su propio negocio y verlo crecer con esfuerzo y mucha dedicación, todo hace pensar que el mismo continuará aumentando su servicio el cual está al alcance no sólo de los clientes de la ciudad de Trenque Lauquen, sino también de personas pertenecientes a distintas localidades de toda la región.