No es tiempo de mojarse

Temas de mi ciudad

Quizás, en algunos meses, esta terna arbitral no dudará en ubicarse entre los aspersores de agua para refrescarse un poco y mitigar, de esa manera, el intenso calor. Pero hoy se está un poquito lejos de ese momento y, por esa razón, este grupo de árbitros que trabajó el pasado domingo en el estadio de Barrio Alegre intentó esquivar los chorros de agua y, también, a esas molestas gotitas que pueden ser arrastradas por una brisa inoportuna y que, en pleno agosto y todavía con varias semanas por delante hasta que llegue la primavera, no son nada convenientes.

No obstante, el clima viene tan raro que nadie se atreve a asegurar si en el próximo partido jugado en un estadio de la región no sean los propios árbitros los que pidan un poco de agua para empaparse ante una alta y desubicada temperatura.