Milei será recibido en Roma por el Papa Francisco en una audiencia privada

El Vaticano invitó al Presidente a la ceremonia de canonización de “Mamá Antula”. Se espera que cierren un capítulo de tensión inaugurado por los insultos del mandatario cuando era aún candidato.

El presidente Javier Milei será recibido por el Papa Francisco en una audiencia privada que ocurrirá en el marco de los actos de canonización de Mama Antula, y se espera que cierren un capítulo de tensión inaugurado por los insultos del mandatario cuando aún era candidato.

Milei tuvo fuertes opiniones contra el Papa durante la campaña, pero la tensión empezó bajar cuando el entonces candidato opositor pidió disculpas durante el debate presidencial.

“Ya había pedido perdón, y lo volvería a hacer. Porque si me equivoco, no tengo problema en repetir que estoy arrepentido por eso”, dijo Milei ante una pregunta puntual de Massa.

En diciembre pasado, Francisco se refirió a Milei, quien llegó a decirle en campaña que era el “representante del maligno en la Tierra”.

En una entrevista, Francisco le bajó el tono a esas declaraciones y se mostró comprensivo: “Hay que distinguir mucho entre lo que dice un político en la campaña electoral y lo que realmente va a hacer después, porque después viene el momento de lo concreto, de las decisiones, de esas cosas”.

Además, el Papa y Milei mantuvieron una conversación telefónica el 21 de noviembre, dos días después de que Milei ganara la elección en la segunda vuelta.

Vatican News informó entonces que la charla fue “amena”, y un comunicado de la oficina de Milei dijo que el pontífice lo había llamado “para felicitarlo y expresarle sus deseos de unión y progreso”.

A partir de esa declaración pública comenzaron los gestos de acercamiento del líder de la Libertad Avanza respecto al Santo Padre.

Si no hay cambios protocolares, Francisco recibirá a Milei y su comitiva en el estudio privado del Aula Paulo VI. La audiencia está prevista para la mañana del 10 de febrero, y tendrá dos capítulos: el Presidente y el Papa conversarán a solas, y a continuación se abrirán las puertas para que ingrese la delegación oficial.

En este contexto, con fecha del 8 de enero, el presidente invitó a Francisco a la Argentina. Fue a través de una carta oficial que ya llegó al Vaticano.

“Su presencia y su mensaje contribuirán a la tan deseada unidad de todos nuestros compatriotas y nos brindará la fuerza colectiva necesaria para preservar nuestra paz y trabajar por la prosperidad y el engrandecimiento de nuestra querida República Argentina”, enfatiza la invitación presidencial. (DIB)