Malestar por aparición de pegatinas políticas en la Plaza Jaime Ciglia

En el Barrio Schilling

Carteles fueron colocados en horas de la noche del mismo día en que el Municipio había culminado un trabajo de mejoramiento en este espacio público.

Un gran malestar en vecinos del Barrio Schilling produjo la semana pasada la aparición de pegatinas de campaña política en la Plaza Jaime Ciglia las cuales fueron colocadas en distintos sectores de este espacio verde.

El dato que más provocó la molestia de los habitantes de este sector de la planta urbana fue que los carteles fueron colocados justo al finalizar una jornada en la que personal municipal había realizado un trabajo integral de reacondicionamiento del lugar arreglando y pintando pérgolas, bancos y juegos, entre otras intervenciones.

Así lo explicó a La Opinión la directora de Espacios Verdes municipal, Germana Cuniberti, quien contó detalles de esta situación que también despertó el enojo de los trabajadores municipales que se desempeñaron en el citado espacio público. “Estamos desplegando un plan de mejoramiento de plazas y parques y, dentro de ese marco, actualmente nos encontramos realizando trabajos en plazas de la zona sur de la ciudad, pintando, arreglando pérgolas, bancos, juegos, reparando bombas de agua, anfiteatros y podando, entre otras tareas”, comentó.

“Falta de respeto”

En ese marco, la funcionaria explicó cómo se originó la situación que generó malestar en vecinos. “Habíamos terminado el jueves pasado la Plaza Jaime Ciglia, en el Barrio Schilling, y esa misma noche realizaron pegatinas de campaña política en bancos, pérgolas y columnas de iluminación. Me avisó el placero a primera hora de la mañana, por lo cual ese mismo día fuimos a despegar los papeles, quedando limpiar todo el pegamento y pintar”, señaló.

Asimismo, Cuniberti contó: “Hablé con el secretario de Gestión (Martín Borrazás) quien habló con el presidente de dicho partido político, quien se comprometió a arreglar lo que habían hecho. Esperamos que lo hicieran el fin de semana y lunes y no ocurrió. Entonces ayer (por el lunes) lo fuimos a limpiar y volver a pintar nosotros”.

Cuniberti no dudó en señalar: “La verdad es una falta de respeto a los vecinos, a nosotros los empleados municipales que hicimos el reacondicionamiento, y a toda la comunidad que pone el dinero para los arreglos, amén de que por ordenanza está prohibido”.