La siestita sagrada

Temas de mi ciudad

Si bien la ciudad de Trenque Lauquen ha crecido a pasos agigantados en muchos sentidos, esta tierra no abandona (y quien esto escribe está seguro de que nunca abandonará) sus costumbres de pueblo. Y una de ellas es la siesta, un momento casi sagrado para muchas personas que no pueden terminar bien el día si, después de almorzar, no se tiran algunos minutos a descansar.

Y así puede constatarse diariamente cuando, a partir de las 13.30, el ritmo se calma notoriamente en la ciudad hasta pasadas las 16.

Quizás sea cierto que la calma a la que este texto hace referencia no sea la misma que hace varios años cuando prácticamente no se oía nada durante dos o  tres horas seguidas. No obstante, el culto a la siesta sigue practicándose por estos pagos y está muy bien que así sea.