La importancia de estar alertas para prevenir que la salud se vea afectada por las altas temperaturas

La Dra. Fernanda Boffi explicó a La Opinión cuál es el universo de personas que más sufre
estos periodos estivales e indicó cómo actuar ante un cuadro de deshidratación o un golpe de calor.

Se viven días de intenso calor en toda la región y buena parte del país y, por esa razón, es importante estar alertas sobre las consecuencias que estas jornadas pueden generar en la salud, principalmente la de aquellas personas que, por diferentes razones, son más propensas a ser afectadas por este clima extremo.
En este marco, La Opinión tomó contacto con la Dra. Fernanda Boffi quien explicó qué tener en cuenta, cómo evitar y detectar los golpes de calor y de qué manera actuar en caso de ser afectado por uno de ellos.
En primer lugar, la profesional específico las características de una ola de calor y qué personas tienen más posibilidades de ser afectadas: “Es un periodo de calor húmedo que dura un par de días y en el que las temperaturas se encuentran por encima de las habituales de esa región. Los más afectados son los niños menores de 6 años, los adultos mayores de 65 años, personas con discapacidad, personas con trabajos forzosos al aire libre, personas que realizan actividad física extrema o forzada al aire libre, y personas con comorbilidades (hipertensión arterial, diabetes, obesidad, cardiopatías)”, precisó.
¿Por qué se produce? 
Respecto de las causas que pueden generar un cuadro de deshidratación o un golpe de calor, Boffi indicó que “el agua comprende del 55-65% de la masa corporal, 2/3 del agua en el cuerpo son intracelulares, el 1/3 restante es extracelular y sólo el 25% de este es intravascular. Cuando una persona sufre deshidratación (por múltiples causas) puede perder agua solamente o agua y electrolitos (como sodio y potasio). Nuestro cuerpo presenta varios sistemas de regulación para estas pérdidas, pero cuando estas pérdidas son superiores nuestros mecanismos de regulación colapsan y ahí comienzan a manifestarse los síntomas. Cuando el cuerpo comienza a perder agua con o sin electrolitos se produce un disbalance entre el agua extracelular y el agua intracelular”. “Inmediatamente los mecanismos de regulación se activan e intentan solucionar el problema, pero si las pérdidas son superiores o persisten comienzan los síntomas de deshidratación, comenzamos a tener sed y el sistema urinario trata de absorber la mayor cantidad de agua y sodio, lo que nos lleva cada vez a orinar menos (este es un importante síntoma de alarma)”, explicó.
Seguidamente, señaló que “a partir de ahí comienzan varios mecanismos dentro del cuerpo que agravan más la situación como la disminución del líquido intravascular, que lleva a la hipotensión arterial (presión baja) y con ella la hipoperfusión (disminución de la llegada de sangre a los distintos tejidos, principalmente neurológico, renal y cardiológico), esto conlleva a que el espacio intrace-lular comience a ceder agua al espacio extracelular y allí comienza la deshidratación celular con lo cual no puede llevar a cabo las distintas funciones que debe desempeñar, y si lo multiplicamos por los distintos sistemas del cuerpo se produce la falla multisistémica del organismo. Es ahí cuando vemos las deshidra-taciones moderadas y graves con sus respectivos síntomas. Por esto es la importancia de estar alertas y distinguir los síntomas para comenzar con la hidratación y la consulta al médico”.
 Síntomas
En cuánto a los síntomas que puede presentar una persona víctima de un golpe de calor, la médica señaló que “pueden ser variados y van desde algo leve hasta cuadros graves. Los síntomas leves son sed (en algunos casos ya que los adultos mayores pueden no manifestarla), cansancio, dolor de cabeza, nauseas, vómitos y calambres. Los cuadros un poco más severos se manifiestan con disminución de la diuresis (orina), mareos, alteración del equilibrio y pueden llegar al síncope (el famoso desmayo). Mientras que los cuadros graves como el golpe de calor se puede manifestar con temperatura, piel y boca secas, y alteraciones en el sensorio (desorientación, delirio)”.
Prevención 
Por último, la Dra. Boffi brindó algunos consejos para prevenir estos síntomas y pasar los días de calor sin ningún problema:
– Consumir agua más de lo habitual, no menos de 2 litros por día, en especial adultos mayores y niños (aunque no se tenga sed).
– Evitar bebidas alcohólicas y muy azucaradas.
– Evitar exponerse al sol entre la franja horaria de las 11 a las 18hs.
n Quedarse en casa o a la sombra. Se pueden utilizar artefactos para refrescar el ambiente (ventiladores, aires acondicionados, pero no a temperaturas extremas).
– Evitar la actividad física en  mencionada franja horaria.
– Comer sano y alimentos principalmente frescos como ensaladas y frutas.
– Las piletas y el ducharse con agua templada o tibia pueden también ayudarnos a pasar este calor tan intenso.
Sobre el final, agregó que “si tenemos síntomas leves podemos solucionarlo con la hidratación abundante y las medidas previamente mencionadas. Con cuadros mas severos o ante cualquier duda debemos consultar inmediatamente al médico”.