La elección de la Fortinera y los cambios socioculturales de los últimos 60 años

Desde hace seis décadas los aniversarios de Trenque Lauquen están acompañados por una serie de eventos en los que se destaca a una mujer. En diferentes épocas esa distinción se sustentó en distintos paradigmas que fueron de la belleza juvenil al aporte comunitario, acompañando diversas corrientes de pensamiento y posturas sociales.

Culminaron los festejos de abril en Trenque Lauquen por un nuevo aniversario de la ciudad y, como cada año, la elección de la Fortinera Trenquelauquenche ha sido uno de los eventos más destacados, siendo Lía Luaces, merecedora de esta distinción en el presente año, la Fortinera número 21 desde que se implementó el actual formato de este reconocimiento, en 2002. Aunque las elecciones de las fortineras en el marco del aniversario trenquelauquense se remontan muchos años más atrás.

A partir del mencionado 2002, con la figura de la Fortinera se pretende destacar los valores de aquellas mujeres que, en la época fundacional, acompañaron con coraje la vida de los fortines, y que en la actualidad se destacan por su participación cotidiana en las actividades que fortalecen el entramado social de nuestra comunidad.

Las fortineras de hoy son esas mujeres que al igual que aquellas nos honran por su labor comunitaria, son ciudadanas con vocación de servicio, las que desde distintos ámbitos se destacan por su tarea en beneficio de la comunidad, en campos como la cultura, las artes, la educación, la salud, el deporte, en lo laboral, el trabajo solidario, la actividad profesional, entre otros, rescatando valores como la responsabilidad, la acción multiplicadora, el legado a futuro, el compromiso y la trayectoria.

Las instituciones interesadas pueden postular cada año a sus representantes, detallando el por qué de su propuesta, y así es que se da la elección.

 

Las 21

 

En 2002 fue elegida Erminda Luna, en 2003 la Hermana Aracelia, en 2004 Lucía Urquizú, en 2005 Eloisa Lencina, en 2006 Melba Miller, en 2007 la docente Isabel Verdier, en 2008 Juana Ponce, en 2009 Rita Palavecino, en 2010 Gladys Espeleta, en 2011 Graciela Azcola, en 2012 Margarita Alonso, en 2013 Matilde Lacrouts, en 2014 Sofía Sosa, en 2015 Marta Frutos, en 2016 “Cata” Pecochea, en 2017 Haydeé Merino, en 2018 Graciela Castaño, en 2019 Cristina Goires, en 2022 Marta Cohen Souza, en 2023 Ana Pascual y en este 2024, hace unos días, Lía Luaces.

Es de señalar que en 2020 y 2021 no hubo elección a raíz de las medidas de prevención por la pandemia de Covid-19.

 

A nivel nacional

 

La historia de la elección de las fortineras en los aniversarios de Trenque Lauquen se remonta a la Primera Semana de la Conquista del Desierto, llevada a cabo en 1965, y la Fiesta Nacional de la Conquista del Desierto, como se la llamó primeramente, y de las Campañas al Desierto, así denominada después, que se celebró entre 1966 y 1999, en la cual se elegía a la Fortinera Nacional, entre postulantes de diferentes localidades y provincias.

Aquella Primera Semana de la Conquista del Desierto, del 5 al 12 de abril de 1965, fue organizada por el FBC Argentino y el grupo Amigos de la Historia Trenquelauquenche, y tomó forma vía decreto municipal. Ese año fue electa Fortinera Mirta Redondo, de Santa Rosa, La Pampa.

Luego la celebración de las Conquista del Desierto fue declarada Fiesta Nacional en 1966, durante la intendencia de José Rodríguez Mera.

En noviembre de 1965 se solicitó la oficialización a nivel nacional de la Semana de la Conquista del Desierto y se extendió la invitación al Presidente Arturo Illia. Puntualmente, se solicitaba al mandatario nacional la oficialización de la “recordación histórica” que entonces se cumplía en la ciudad de Trenque Lauquen durante la primera quincena del mes de abril “conmemorando la Conquista del Desierto”, y que en lo sucesivo se denominaría “Semana Nacional de la Conquista del Desierto”; además de solicitársele a Illia su concurrencia al acto central.

Hasta aquel año, las celebraciones por el aniversario de Trenque Lauquen cubrían sólo el ámbito lugareño, pero se decidió realizar una conmemoración más amplia que las acostumbradas, y a lo largo de siete días bajo la denominación de Semana De la Conquista del Desierto.

En tanto, en el deseo de proseguir la labor emprendida, pero con mayor amplitud, durante 1966, se cubrió ya todo el territorio nacional.

A partir de la mencionada gestión, en abril de 1966 se sancionó el Decreto Nacional Nº 2341, firmado por el Presidente Illia, y desde entonces Trenque Lauquen pudo organizar la Semana Nacional de la Conquista del desierto.

De acuerdo a diferentes hechos, entre ellos el nombre que recibía y lo expresado en el decreto, no existen dudas acerca del ánimo celebratorio de aquellos eventos.

 

Fortineras nacionales

 

Entre 1966 y 1999, las fortineras nacionales electas fueron 31, ya que no hubo elección en 1978, 1982 y 1986: Rosita Muñoz de Bolívar (1966); María Ester Ruiz, de Rivadavia (1967); Susana Apestegui, de Pehuajó (1968); María Magdalena Bernatát, de Carlos Casares (1969); María Luisa Gorostidi, de Pellegrini (1970); Silvia Dora Fossat, de Trenque Lauquen (1971); Graciela A. Tomassoni, de Pehuajó (1972); María Graciela Ramos, de La Pampa (1973); María Cristina Rodríguez, de Trenque Lauquen (1974); Mónica Robles, de T. Lauquen (1975); Cristina Castro, de Rivadavia (1976); María Graciela Patti, de Coronel Dorrego (1977); Miriam Mom, de Pehuajó (1979); Marisa Recoulat, de Trenque Lauquen (1980); María Susana Rubio, de Rivadavia (1981); Sandra Marisa Angélico, de Mercedes (1983); María Marcela Paties, de Pehuajó (1984); Gladys Estela Rodríguez, de T. Lauquen (1985); Liliana Cmol, de T. Lauquen (1987); María Pía Bartolomé, de T. Lauquen (1988); Viviana Vicente, de T. Lauquen (1989); María Alejandra Russo, de Carlos Tejedor (1990); Florencia Aguerre, de T. Lauquen (1991); Milda Gisela Doce, de Tres Lomas (1992); Mariela Inés Lassa Llunch, de San Rafael, Mendoza (1993); Alicia Noemí Correa, de Posadas, Misiones (1994); Amparo Alastuey, de T. Lauquen (1995); María Sofía Armando, de T. Lauquen (1996); Paola Daniela Livano, de Bragado (1997); Paola D. Malena Zucollo, de Mendoza (1998); y Mona Maris Genelli, de Carlos Casares (1999).

De este listado se desprenden dos datos llamativos: las casarenses María Magdalena Bernatát y Mona Maris Genelli, fortineras en 1969 y 1999 respectivamente, son madre e hija; y lo mismo ocurrió con Susana Apestegui y María Pía Bartolomé, fortineras en 1968 y 1988.

 

Nueva era

 

En el año 2001 se crea la Comisión de Festejos y Actos Conmemorativos de las “Campañas al Desierto”. Y en 2002 cambia la forma de los actos fundacionales, ya no se conmemora más la Semana Nacional de las Campañas al Desierto.

Aquel año, siendo intendente el Dr. Jorge Barracchia y coordinador de Cultura Osvaldo Ros, se tomó la decisión, junto a la Comisión Organizadora de Actos Fundacionales, de distinguir a una mujer de Trenque Lauquen “poseedora de valores humanos” que hubiera “sobresalido por su accionar continuo en beneficio de la comunidad”.

Hasta ese momento sólo se elegía identificar al distrito con una mujer elegida por su belleza juvenil. Aunque se destacó que hablar de las fortineras desde entonces significa referirse a mujeres comprometidas y solidarias que han realizado un trabajo sostenido a lo largo del tiempo en pos de ayudar, contener, amparar, acompañar y dar abrigo, desde las más diversas instituciones de la ciudad.

Des esta forma, en 2002 se elige como fortinera a Erminda Luna, por su aporte a la comunidad, y la Fortinera elegida por su belleza en el año 2000, Cecilia Barella, entrega la wincha y el bastón que hoy se conservan en el Museo Cívico Almafuerte.

Se vislumbraba cada vez más un cambio de paradigmas que venía dándose desde hacía tiempo.

Algo de esto puede verse en la ordenanza de 2010 con la que se restituye el nombre de Museo Histórico Regional al espacio que anteriormente se denominaba Museo Histórico de las Campañas al Desierto.

En el texto de dicha normativa se señala que “al cumplirse los 500 años del arribo de Cristóbal Colón y el inicio de la ‘Conquista de América’, una mayor revalorización de la preexistencia de los pueblos originarios, signó el paulatino abandono del sentimiento popular por destacar esa celebración en los años siguientes. De la ‘Celebración’ se pasó a la ‘Conmemoración’ y que en lo que hace a la elección de la ‘Fortinera’ pasó de ser ‘Nacional’ a ‘Trenquelauquenche’”.

Entre 2002 y 2004 sólo se elegía la Fortinera, ya bajo los conceptos que se utilizan actualmente.

Pero para 2005 se incorpora la elección de la Reina de la Belleza, reconocimiento que ese año recae en María Elisabeth Godín, de 30 de Agosto.

 

Reinas de la Belleza

 

Así, durante 12 años se elige, además de a la Fortinera, paralelamente, una reina de la Belleza, cuyas postulantes podían representar a diferentes entidades.

En 2005 fue Reina María Elisabeth Godín; en 2006 Martina Lasca, de Francisco Magnano; en 2007 María Soledad Ortiz; en 2008 María Sara Argiro, de 30 de Agosto; en 2009 Joana Albarracín; en 2010 Tania Cantero, representando a la Comisión de Colectividades; en 2011 María Florencia Delicio; en 2012 María Agustina Ghinzani, en representación del Barrio Evita Centenario; en 2013 Jennifer Daiana Arman, quien representó al Sindicato de Luz y Fuerza; en 2014 Florencia Roburu; en 2015 Micaela Aguilera, representante del Ateneo Juvenil de la Sociedad Rural, y en 2016 Patricia Rivero.

En 2017 se deja de elegir a la Reina de la Belleza, y por esos años este tipo de concursos son cesados en diferentes celebraciones de la provincia y el país.

Chivilcoy fue uno de los primeros municipios, en 2014, en que se aprobó una ordenanza por la cual se estableció que el gobierno comunal no podría impulsar ni apoyar concursos de belleza en ningún tipo de evento. La normativa fue impulsada por organizaciones feministas. Y le siguieron otras localidades: La Angostura (Neuquén), El Chaltén y San Julián (Santa Cruz), Río Grande (Tierra del Fuego), Resistencia (Chaco), Trenque Lauquen, Saladillo y Villa Gesell, en la provincia de Buenos Aires, y Viedma (Río Negro), entre otras.

 

Hoy

 

Así, tras diversos cambios socioculturales a lo largo de casi 60 años, desde 2002 cada aniversario trenquelauquense se engalana con el reconocimiento a mujeres que se han destacado con valiosos aportes a su sociedad: desde el ámbito religioso, de la labor social, la educación, el arte, la medicina, la historia, las instituciones intermedias, la función pública, estas mujeres, como marca la consigna, son poseedoras de valores humanos y sobresalen por su accionar continuo en beneficio de la comunidad.