La carta abierta de Thelma Fardin tras la condena a Juan Darthés

La actriz agradeció a través de las redes sociales los mensajes de apoyo.

Unas horas después de que se diera a conocer el fallo de la justicia brasileña que condenó a Juan Darthés a 6 años de prisión en un régimen semi abierto, Thelma Fardin publicó una carta abierta en sus redes donde recordó los momentos más difíciles que atravesó.

“Gracias a todas las personas que se atrevieron a contar sus historias, gracias por su coraje, gracias por sus demostraciones de amor, cuando nos encontramos en la calle. Luego de mi denuncia los llamados al 144 aumentaron un 1200 por ciento, hoy frente a la nueva realidad me pregunto a donde van a llamar las personas que sientan el coraje y la necesidad de hablar”, escribió Thelma, junto a una foto que captaba su emoción al conocer el fallo.

“Hoy al fin tenemos un mensaje contra la impunidad, pero sabemos que no es la realidad, de la mayoría de los casos. Hoy en Argentina solo el 15% de las denuncias consiguen condena y en América Latina la cifra es más triste, solo el 1%. Por supuesto no hay nadie queriendo someterse a un proceso tan desgastante, doloroso y agotador por diversión, es aberrante que puedan siquiera imaginar algo así. Lo que hay es un sistema aún deficiente. Y para cambiarlo es que vamos a seguir trabajando. Hoy con una cuota de esperanza”, detalló.

“Gracias a todas las personas que me acompañaron, a todas las que me creyeron, me apoyaron, me sostuvieron. Los que vieron mi dolor de cerca, y me ayudaron a seguir adelante. Nunca busqué revancha, quise darle justicia y reparación a esa niña que fui. Quise poder mirar a los ojos a mis hijos y decirles que hice todo lo que pude para que el mundo al que los trajera fuera más justo”, sostuvo.

“Hoy este es un mensaje de esperanza para todas las personas que sufrieron y que actualmente están sufriendo violencia. Es la esperanza de que la justicia puede llegar. Por más poderosa que sea la persona, por más complicidad que encuentre por parte del sistema. Me dijeron que vaya a la justicia, y fui, la recorrí de punta a punta, viajé a Nicaragua, me sometí a pericias infinitas. Tuvimos que buscar justicia en Brasil a donde se fugó mi abusador. Acudimos a la cooperación internacional y hoy conseguimos un fallo histórico que sienta precedente para muchas otras víctimas”, relató.

“Pero la justicia la construimos entre todos, por eso es fundamental que si alguien te cuenta su historia, su dolor, no lo juzgues, no lo responsabilices. Necesitamos empatía y amorosidad para poder permitir que más personas hablen. Los prejuicios han sido siempre sobre las víctimas, cuando el juicio debe ser solo sobre los victimarios. La Justicia muchas veces no es reparadora, por eso debe serlo el entramado social”, resaltó, mientras le dedicaba un párrafo especia a la lucha feminista.

“Gracias al enorme movimiento de mujeres me atreví a denunciar, esa fue la herramienta que me permitió salir de un pozo de angustia y dolor que no me permitía seguir con mi vida plenamente. Seguimos ahí, seguimos trabajando y tratando de apoyar a cuantas personas podemos, aunque no es nuestra obligación, pero tenemos la convicción de que debemos aportar a una sociedad mas sana”, destacó.

“A pesar de haber recibido operaciones llamándome ‘ladrona’ para alejarme de la empatía de la gente, en un contexto de tanta necesidad, la verdad es que llegamos hasta acá sin herramientas económicas, pero rodeada de buenas voluntades de todo un equipo que creyó en mi palabra”, resaltó, para mencionar al equipo que la acompañó en la causa que inició en diciembre de 2018.

“Gracias infinitamente a mi abogada Carla Junqueira y mi abogado Martin Arias Duval por tanta dedicación. Gracias al invaluable equipo de Amnistía Internacional, con nombre propio; Luli Galkin, Paola García Rey, Laura Duran, Mariela Belski y muchos más. Gracias a Mariela Labozzetta por tu apoyo, gracias Luis Lozano por tener siempre la palabra justa. Y muy especialmente a Luciana Peker, por haber resistido tantos ataques y seguir a mi lado”, escribió.

“Gracias a las que se animaron a hablar y me permitieron romper el silencio. Gracias a mis compañeras que nunca me abandonaron a pesar de ser víctimas de agravios y difamaciones. A pesar de los intentos de derribarme, y a través mío a muchas otras, fuimos millones las personas que dijimos NO NOS CALLAMOS MÁS”, concluyó. (DIB)