La caída en el consumo, uno de los factores que explican la baja de precios en algunos productos

Se señala que, aunque las compras disminuyeron, se atiende a más personas en los comercios que hace un año. “La gente viene más seguido a comprar lo que necesita para ese día, ya no hay changos grandes llenos. Y también porque aprovecha los días en los que hay promociones bancarias”, se explicó.

Un dato que podría calificarse como curioso (si se tiene en cuenta el contexto inflacionario en que la Argentina se encuentra desde hace años) se hizo notar durante los últimos días tanto a nivel nacional como local: algunos precios de una importante variedad de productos han experimentado una baja.

Y si bien con una lectura rápida pareciera ser una buena noticia, desde algunos negocios comentaron que este nuevo panorama se debe mayormente a la notoria baja en el consumo que se experimenta, sobre todo, desde principios del 2024.

En este marco, puede señalarse también un cambio en el comportamiento de los vecinos que realizan sus compras: consumen menos, pero asisten más al comercio elegido. Y esta nueva actitud responde a que las personas hoy visitan más seguido los negocios durante la semana “para comprar lo que van necesitando y para aprovechar los días en los que hay promociones bancarias”, se informó.

“Estancados”

Desde un conocido supermercado local, se brindó a La Opinión un interesante panorama de lo que ocurre hoy en Trenque Lauquen: “En líneas generales, puede decirse que los precios no han bajado, aunque sí es verdad que no han subido. En nuestro caso nosotros promocionamos una canasta con unos 25 productos de primera calidad, en la que todos los meses el cliente encuentra un paquete de arroz, un paquete de fideos, un puré, un jabón líquido, una yerba, entre muchos otros, y este mes no ha subido nada respecto del mes anterior. Lo único que ha bajado notoriamente es la yerba, hoy alguna marca buena se está vendiendo a $3.200. La yerba es algo que ha bajado, algún fiambre también, alguna leche, aunque quizás este último producto responda más a la época. La verdura en cambio sigue subiendo, no hay entrega, es un producto sensible. Y la carne bajó, no en un gran porcentaje, pero bajó, y lo que bajó mucho es el pollo. El mes pasado se estaba vendiendo a $1990 y esta semana se vendió $1690”, se explicó.

En este sentido, se reiteró que “están muy estancados los precios y, si suben, es poco, alrededor de $5, nada que ver con lo que sucedió hasta marzo”.

Consumo paralizado

Consultados sobre cuáles son los factores que explican esta caída en los precios, se indicó que “esto tiene que ver con la baja del consumo que realmente está muy paralizado. Desde hace algunas semanas las primeras marcas empezaron a sacar todas ofertas porque se cayeron los productos que se venían consumiendo, aquellos que eran un tanto exclusivos no pueden venderse ni haciendo un dos por uno”.

En este marco, se brindó una información que podría calificarse de paradógica sobre lo que ocurre en los supermercados no sólo de la ciudad, sino de todo el país. El mismo señala que a nivel nacional en todos los supermercados bajó la venta, pero subió la cantidad de personas que asisten al comercio a comprar. “Por ejemplo, en marzo tuvimos una caída interanual del consumo del orden del 14%, pero atendimos 2 mil personas más que el año pasado. En 2023 en este mismo mes atendimos 6 mil y ahora 8 mil. Esto pasa porque la gente viene más seguido a comprar lo que necesita para ese día, ya no hay changos llenos. Y también aprovecha los días en los que hay promociones bancarias. Hay gente que aprovecha y consulta todo el tiempo qué promoción hay y así hace sus compras”, indicaron.

Dólar

Desde otro reconocido supermercado local se coincidió con lo antes indicado señalando que “es real que hay precios que bajaron” mientras que desde un concurrido autoservicio de la ciudad se informó que “unos cuantos valores han bajado en productos como azúcar, elementos de limpieza, arroz, cafés. Según el producto, la baja es del 20% e incluso del 30%”.

Respecto de la causa que explica este fenómeno en un escenario inflacionario, se señalan dos aspectos: “El primero es el valor del dólar que permanece planchado y el segundo que la gente no consume y, al no consumir, los precios tienden a bajar”.

En un almacén de barrio, el panorama fue el mismo. “Siempre pasa así, cuando la gente deja de consumir, los precios comienzan a estancarse y, después de un tiempo, a bajar. Las empresas necesitan vender, entonces buscan la manera de que el producto sea más accesible para su clientela”, sostuvieron.

Un dato en el que coincidieron todos los comercios consultados por este medio fue que, en Trenque Lauquen, el panorama no es tan complejo como en otras localidades donde la caída del consumo se sintió con mucha más fuerza.

Panorama nacional

Desde el diario La Nación también se analizó el por qué de la baja en algunos precios. Y el respectivo informe señala que “el fantasma de la deflación ya recorre las góndolas de los supermercados argentinos. En medio de una profunda caída del consumo, en los últimos días las grandes cadenas de supermercados y los mayoristas empezaron a recibir algunas listas con bajas de precios de distintos proveedores. Por ahora no se trata de un proceso generalizado ni se siente en todas las categorías, pero en el sector ya hablan de un cambio de tendencia, después de la ola de aumentos de los últimos meses”.

Y se agrega que “a la hora de explicar las causas, en los supermercados precisan que pueden influir varios factores, como el incipiente ingreso de productos importados -que ya empezó a registrarse en algunas categorías como cervezas o atún en lata, y que promete extenderse al pan lactal y las pastas-. Otras voces precisan que en algunos casos, las empresas fabricantes se habían sobregirado en dólares y habían confeccionado sus listas pensando en un tipo de cambio mucho más alto. Sin embargo, entre todos los jugadores del rubro existe un consenso de que detrás de las bajas de precios se encuentra un derrumbe de la demanda que obliga a todas las empresas a repensar sus estrategias comerciales”.