La baja en la edad de imputabilidad, un debate recurrente con distintas miradas

El Gobierno Nacional afirmó que hay un proyecto en agenda para avanzar en este sentido. Qué opinan referentes locales vinculados a la minoridad sobre una temática controvertida que genera tanto fuertes apoyos como los más decididos rechazos.

La baja de la edad de imputabilidad para menores de edad es una discusión que suele darse de manera recurrente en la Argentina cada vez que ocurre un delito grave cometido por jóvenes integrantes de esta franja etaria o, bien, cuando inicia una nueva gestión gubernamental que encuentra, de esta manera, una de las formas de abordar la problemática de la inseguridad.

Y las miradas son diversas y muy distantes unas de otras como siempre ocurre cuando un tema delicado y sumamente controvertido se pone en análisis. Por un lado, se encuentran aquellos que consideran que una baja en la imputabilidad no resuelve el problema de fondo. Por otro, están quienes consideran que si un joven de 16 años tiene hoy derecho a votar y elegir a sus representantes, mucho más es consciente de su propia conducta y de aceptar el castigo dispuesto cuando quebranta la ley.

Y por estos días, cuando el debate sobre la conveniencia de bajar o no la edad de imputabilidad vuelve a resurgir luego de que el Gobierno Nacional anunciara su intención de enviar un proyecto de ley al Congreso para discutir esta posibilidad, La Opinión tomó contacto con diferentes personalidades de Trenque Lauquen vinculadas a la minoridad quienes brindaron su postura al respecto.

No es la solución

Uno de ellos fue Lautaro Ferreira, Coordinador del Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes, Organismo Administrativo creado por Ley 13.298, Decreto Reglamentario 300/05, quien brindó su visión de esta temática.

Él señaló: “En principio, considero que de ninguna manera bajar la edad de imputabilidad sería la solución a la problemática que se ha planteado a lo largo del tiempo y que emerge ante un nuevo caso que toma tinte mediático (el más reciente, sucedido en la ciudad de Rosario con un adolescente de 15 años de edad que asesinó a una persona en una estación de servicio). En este somero análisis podría decir que desde el Estado se deberían aplicar las políticas públicas concretas y efectivas a los efectos de evitar dar la discusión solamente desde el aspecto punitivo”. “Que es dable además, indicar que una vez determinada la edad mínima de responsabilidad penal, bajo la cual un menor de 18 años puede ser sometido a un proceso penal, se tiene que establecer un régimen de justicia especial para lidiar con niños y niñas que están en conflicto con la ley penal. Esto es así, porque la Convención sobre los Derechos del Niño (Tratado incorporado a nuestra Constitución Nacional, art. 75 inc. 22) establece y refuerza las garantías para proteger a niños, niñas y adolescentes y en consonancia a dicha norma, la Ley 13.298 estipula el interés superior del niño definiéndolo como la máxima satisfacción integral y simultánea de sus derechos en un marco de libertad, respeto y dignidad, para lograr el desenvolvimiento de sus potencialidades, y el despliegue integral y armónico de su personalidad”.

Seguidamente, Ferreira agregó que “en virtud de ello la baja de edad de imputabilidad no tiene incidencia en la problemática del delito, y profundiza el estigma y la violencia estatal y social hacia la niñez. Por eso, encerrar niños y jóvenes cada vez más chicos no resuelve el problema de la inseguridad ni previene el delito y, en consonancia a lo mencionado anteriormente, es responsabilidad central del Estado garantizar el ejercicio pleno de los derechos de los niños”.

Por último, señaló que “como conclusión y en el marco de lo ya mencionado considero que la baja de la edad de punibilidad empeora la relación de los jóvenes con el delito en lugar de resolverla y es ineficaz como respuesta a la inseguridad”.

“Un problema social”

Por su parte, el Dr. Rómulo Ruben Abregu, Asesor de Incapaces, Director de la Diplomatura de Niñez y Adolescencia de la Universidad Nacional de La Matanza y Prosecretario de AJUNAF (Asociación Argentina de Magistrados, Funcionarios y Profesionales de la Justicia de Niñez Adokescencia y Familia) expresó al respecto: “Primero quiero decir que no se puede prevenir lo que no se conoce. Y que a todo ser humano hay que darle las oportunidades para que tengan un proyecto de vida. Hoy nos convoca bajar la edad penal en los niños de nuestro país. La ley que está vigente es la 22.278 de la época militar (año 1981) la cual nos dice que todo niño/a menor de 16 años es no punible. O sea que no es sometido a proceso judicial”.

Y agregó: “Ahora bien, nuestro país está inserto en el mundo y en el mundo hay dos grandes teorías en esta temática. 1- La ‘punitiva’ que apunta básicamente a crear más cárceles, más personal policial, aumentar las penas. En fin, mas represión. Esta tiene un efecto inmediato, pero pasajero. Arrestar a un delincuente joven, juzgarlo, y encarcelarlo es mucho más caro y costoso que invertir en que tuviera la posibilidad de una beca para estudiar. 2- la teoría ‘preventiva’: esta consiste en invertir en oportunidades ocupaciones educativas, culturales, deportivas, para los niños y adolescentes. Hacer mas escuelas, etc. Desarrollar políticas sistemáticas que apuntalen el rol del grupo familiar de donde provienen los niños y adolescentes. Esta teoría reduce a largo plazo la taza de criminalidad y la punitiva no”.

En este sentido, agregó que “por eso sólo bajar la edad penal de los niños, niñas y adolescente no va tener resultados positivos sino va acompañado por un sistema de sostén y acompañamiento necesario para darle la posibilidad de que esa franja poblacional (hasta 18 años) tengan un proyecto de vida”.

Por último, el letrado invitó a leer el informe sobre “El crecimiento de la Criminalidad en América Latina” de Bernardo Klisberg.

De acuerdo

En tanto, el titular del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil N°1, Dr. Martín Butti, afirmó estar de acuerdo con la baja de la imputabilidad en menores, un tema que divide a la sociedad y hoy está en pleno debate. “Los tiempos cambiaron”, dijo para, seguidamente, explicar que “la ley que dictaminó la inimputabilidad a partir de los 16 para abajo es de 1980, los chicos no eran lo mismo en aquél tiempo que ahora, hoy el acceso a información es inmediato”. “Se ha avanzado en todo, menos en eso. Un chico de 16 años puede votar, puede elegir a quien nos gobierna, pero ese chico comete un delito para el cual la pena no es mayor a dos años (como puede ser un hurto simple) y es inimputable. La misma ley le permite votar y al mismo tiempo que no se haga cargo del daño que hizo. Hay varias circunstancias que señalan que es imperativo cambiar eso. En principio, con el sólo hecho de que esa ley es de 1980 y los tiempos cambiaron mucho. Pero hoy están divididas las opiniones con respecto a ese debate. Personalmente creo que es necesario”, enfatizó.

En tanto, realizada esta misma consultada a un sector de la educación, desde FEB Trenque Lauquen se señaló: “Pensamos que no es competencia del gremio opinar al respecto, es tarea de la Justicia. Acompañaremos siempre las decisiones que tomen los que tienen los conocimientos”.