Hasta ahora, la derogación de la Ley de Alquileres no modificó el escenario de oferta y demanda local

Así lo indicaron desde distintas inmobiliarias de Trenque Lauquen coincidiendo en señalar que la mayor parte
de los contratos se siguen celebrando en pesos. La demanda sigue superando a la oferta.

La entrada en vigencia del DNU impulsado por el Ejecutivo nacional a través del cual se derogó la anterior Ley de Alquileres generó preocupación principalmente en los inquilinos ya que la medida desregula totalmente la actividad. Sin embargo a nivel local la situación por el momento no parece ser tan novedosa como se esperaba, según indicaron desde distintas inmobiliarias ya que la mayoría de las operaciones continúan realizándose en pesos y en términos que suelen ser «razonables» para ambas partes.
Por otro lado, la desregulación del mercado no provocó, al menos hasta el momento, una masiva oferta de inmuebles en alquiler, la que continúa siendo más baja que la demanda.
Acuerdos
Sobre la situación del mercado inmobiliario y más particularmente de los alquileres desde una inmobiliaria local indicaron que tras la derogación a través del DNU de la anterior Ley de Alquileres, «la situación va bastante bien tanto para los propietarios como los inquilinos», se señaló.
Y detallaron que «siempre se busca que el acuerdo al que lleguen las partes sea razonable para ambos, pero principalmente para el inquilino, que es el que debe destinar parte de su salario al pago del alquiler».
Cabe destacar que la nueva normativa da libertad absoluta para pactar el precio, la moneda, la forma y período de actualización, el plazo del contrato y demás cuestiones vinculadas a la operación. «Los agentes inmobiliarios y martilleros buscan que todo eso sea en términos razonables. Por ejemplo, en el tema de los plazos se intenta que los contratos se hagan por no menos de dos años, que el ajuste se haga a través del ICL, que era el que se usaba anteriormente. Lo único que se modificó en líneas generales es que la actualización de valores se haga semestralmente o cuatrimestralmente», señalaron desde la inmobiliaria consultada, destacando que el índice utilizado «es un término medio entre el IPC y el Índice de Variación Salarial por lo que es bastante razonable».
 Valores 
Por otra parte desde la inmobiliaria indicaron que la mayor parte de las operaciones se pacta en pesos, aunque hay excepciones en dólares.
Sobre cuánto cuesta un alquiler actualmente, indicaron que «el 2023 fue bastante complicado porque los valores de los alquileres ya venían subiendo». Y a modo de ejemplo detallaron que «un departamento de dos ambientes con un dormitorio ronda los $ 90.000 a $ 110.000, y una casa tipo, entre $ 180.000 y $ 200.000».
Demanda 
Respecto a la demanda de alquileres, desde otra inmobiliaria que funciona en nuestra ciudad indicaron que «sigue siendo alta en comparación a la oferta» al tiempo que agregaron que «se espera que la nueva normativa provoque un incremento en la oferta de inmuebles para alquilar».
Además desde la firma manifestaron que la derogación de la Ley de Alquileres anterior no generó cambios rotundos, al menos hasta el momento, en materia del mercado ya que el déficit habitacional es importante y la gente necesita un lugar donde vivir; por ende, más allá de los aumentos de precios o alguna modificación en materia de contratos, la necesidad es tal que la demanda sigue superando a la oferta».
Además señalaron que en general la situación del mercado es muy parecida a la de hace unos meses atrás, al menos en nuestra ciudad ya que tanto inquilinos como propietarios en general entienden la situación y tratan de llegar a acuerdos que les sirvan a los dos.
Sin embargo remarcaron que más allá de las normativas vigentes o las anteriores, el problema de fondo es la alta inflación ya que la mayoría de quienes alquilan son asalariados y cuyos ingresos no se actualizan al mismo ritmo que el resto de los precios de la economía. Esta pérdida de poder adquisitivo tiene incidencia directa a la hora de cerrar un contrato de alquiler.