Fresquito y muy feliz

Temas de mi ciudad

El perrito no le pidió permiso a nadie ni, mucho menos, se cuestionó sobre qué dirá la gente al ver a un simpático ser peludo meterse a la laguna del Parque Municipal “Conrado Villegas” a nadar un rato para quitarse de encima el calor sofocante. Simplemente, fue y lo hizo.

Y, mientras se desarrollaba esta acción, aquellos humanos que presenciaron el momento sintieron algún sentimiento bastante emparentado con la envidia y no les quedó otra alternativa que reprimir sus deseos de también zambullirse al agua para refrescarse un poco. Porque los humanos, a diferencia de los sabios animales, sí se dejan llevar por el “qué dirá la gente”, un mal hábito que solo tienen las personas. No todas, quizás, pero sí una buena parte de ellas.