de Trenque Lauquen
Sábado 08 de Mayo de 2021

Un ejemplo de esfuerzo y compromiso

El testimonio en primera persona de quienes luchan cuerpo a cuerpo contra el Covid-19

La Opinión diálogo con dos enfermeras que, desde hace un año, trabajan incansablemente en la primera línea de la lucha contra la pandemia.

Desde hace un año, las noticias más difundidas alrededor del mundo giran en torno a un solo y único tema: la pandemia de Covid-19. Estadísticas con el número de contagios de fallecidos y los datos económicos que impactan negativamente a todos los países suelen ser los ítems principales para abordar, desde distintos ángulos, el impacto del virus a nivel mundial.

Pero pocas veces se habla de aquellos que literalmente le ponen el cuerpo a la lucha contra esta enfermedad. Y en este grupo es para destacar la tarea que vienen realizando desde hace más de un año los trabajadores de la salud y más precisamente los enfermeros quienes son los que pelean cuerpo a cuerpo y dejan parte de su vida para salvar la de los demás.

A modo de humilde homenaje y reconocimiento, La Opinión dialogó con dos enfermeras de nuestra ciudad quienes contaron cómo se vive la pandemia desde dentro.

Un gran cambio

Desde hace 13 años, Patricia Doddate se desempeña como enfermera en Trenque Lauquen. Actualmente, su labor es llevada a cabo en el Centro de Atención Primaria Ameghino donde realiza tareas de enfermería y vacunación.

Respecto a la pandemia la entrevistada señaló que desde hace un año la manera de trabajar cambió y mucho. Nosotros vemos que hay gente que quizás no se puede acercar a la salita, entonces, además del trabajo que realizamos ahí, nos acercamos a sus domicilios para cualquier tipo de ayuda que necesiten. Por ejemplo, hacemos curaciones, alcanzamos medicación a la a los domicilios de la gente que hoy no puede salir hoy o está aislada”.

En este sentido, añadió que para realizar su labor “tomamos todas las medidas de seguridad, se cumplen todos los protocolos con la ropa especial. Y, con esta pandemia, la verdad es que trabajamos mucho más que lo habitual y ese trabajo es mucho más agotador. Después de un tiempo ya nos acostumbramos al tema de la ropa, al uso de los trajes especiales, pero al principio cansaba mucho ir con la propia ropa, cambiarte, ponerte el ambo y arriba del ambo todo el equipo de protección, la bata, la cofia, no olvidarse nada. Pero la verdad es que nos cuidamos mucho. Yo estoy, en ese sentido, muy tranquila; porque sinceramente estamos muy protegidas”.

Temor

Por otra parte, la entrevistada sostuvo que “el temor a contagiarse está. Yo tengo a mi marido que es de riesgo, tengo a los chicos también. Mi marido es policía, así que también está expuesto entonces el miedo de llevar a la casa el virus siempre está”.

En otro tramo de la charla, la enfermera pidió a los vecinos en general “que tomen conciencia de que este virus es de verdad. Yo salgo y veo a la gente reunida junta y sin barbijos. El virus está ahí tenemos que seguir conviviendo con él. Entonces lo único que se puede pedir es que se cuiden, que usen el barbijo, que se laven las manos, tomar esos recaudos para cuidarse y cuidar a los demás y también ayudarnos a nosotros estamos trabajando desde hace un año sin descanso”.

Esfuerzo enorme

Por otra parte, Patricia sostuvo que “estamos haciendo un esfuerzo enorme y terminamos muy cansados. A veces ni sabemos en qué día de la semana estamos porque para mí, desde hace un año, todos los días son iguales. Sábados y domingos también trabajamos en vacunación de Covid-19. Hace un año que no tenemos un descanso, un feriado o un fin de semana. Antes, esperaba ansiosa el fin de semana, pero ahora para mí son todos los días iguales. Prácticamente, todos los días estamos trabajando 10 horas o más y la verdad que es agotador”.

“Desgastante”

Otra de las entrevistada por este medio es Alicia Doddate quien se desempeña como enfermera en Sala 2 del Hospital Municipal. “La sala trabaja con pacientes con Covid-19 positivo, todos moderados tirando a graves. Es una sala que está ubicada entre las dos terapias y es donde van los pacientes que podrían llegar a necesitar terapia, algo que sucede con bastante frecuencia”, explicó la enfermera quien además añadió que “son pacientes que no son autovalentes, es decir que dependen básicamente del cuidado de otra persona que en este caso somos los enfermeros. Y son pacientes que necesitan constantemente cuidado ya sea para bañarse u otro tipo de asistencia porque no se pueden mover. Y la verdad es que el trabajo que hacemos es muy desgastante”

En este sentido, comentó que “desde el año pasado que comenzó todo esto de la pandemia la verdad estamos trabajando sin parar. Muchas veces son días de 12 horas de trabajo. Y este año se han visto más compañeros aislados. Eso representa más trabajo también para nosotros que debemos reemplazarlos en la tarea. En el último año hemos pasado más tiempo en el hospital que en nuestras casas con la familia. Y cuando llegas a tu casa lo único que querés hacer es descansar”.

Y agregó: “La verdad que es desgastante porque, si bien uno tiene mucha vocación y hace el trabajo con mucha responsabilidad, el paciente con Covid quizás en un momento está bien y al rato se descompensa, entonces uno tiene que estar siempre atento. Además, los cuidados que tenemos que tener, por ejemplo, con los trajes especiales y demás, la verdad que es agotador. Los días de muchísimo calor se hacía muy difícil trabajar pero aún así hay que usarlos porque no podemos cometer ningún error.”

Es grave

En otro tramo de la charla, la enfermera se refirió a la poca responsabilidad mostrada por un sector de la población y remarcó que “a la gente que quizás no hace caso a las recomendaciones sanitarias les tengo que decir que esto es realmente grave. Nosotros hemos visto descompensarse a las personas. Acá se juega la vida. Es verdad que la mayoría se salva pero también hemos visto gente descompensarse que no es tan mayor. Hemos visto últimamente gente joven, muy joven, que se ha descompensado en cuestión de minutos. Entonces, hay que cuidarse, porque una vez que te agarra el Covid no sabes cómo puede terminar”.

Y añadió que “nosotros estamos dejando la vida adentro del Hospital porque estamos dejando a nuestras familias, no hacemos más que trabajar para cuidar a todos”.

Por otra parte, la entrevistada aseguró que “en particular, miedo a contagiarme no tengo porque hacemos las cosas bien, con responsabilidad. Sí tenemos miedo a no tener lugar para los pacientes. Como todos saben, el Hospital no tiene muchas camas disponibles. Estamos trabajando al límite tanto en lo que respecta a camas como en lo que respecta al personal de salud que ya está agotado”.

Reconocimiento

Respecto al reconocimiento por parte de la sociedad al trabajo que vienen realizando en el marco de la pandemia de Covid, la enfermera sostuvo que “el año pasado quizás se vio un poco más, pero hoy por hoy parece que ese reconocimiento no está sobre todo porque la gente no se está cuidando. Este año se ve que la población está como más relajada y eso no es una forma de reconocer el esfuerzo que estamos haciendo los enfermeros que es tremendo”.

Asimismo, sostuvo que “el esfuerzo que hemos hecho nosotros durante todo este año de pandemia no va acompañado por la parte económica. Porque más allá de que las horas extras vienen bien, el que no hace horas extras no llega a fin de mes. Elementos para trabajar no nos faltan, pero nos falta llegar a fin de mes porque nosotros estamos dejando a la familia de lado y por ahí da un poco de impotencia que no se lo reconozca económicamente. En ese sentido no nos sentimos acompañados”.

 

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