El ojo del tiempo: El impacto social del clima

Las Naciones Unidas instauran el Día Mundial del Clima para crear conciencia sobre la importancia que tienen las acciones y actividades humanas en la variación climática, ya que los cambios que se están produciendo en los últimos años ponen en riesgo la vida sobre el planeta.

Seis tendencias claves para 2024 en Responsabilidad Social Empresaria y sustentabilidad
Desde el Centro Nacional de Responsabilidad Social Empresaria y Capital Social de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (CENARSECS), realizaron un informe sobre cuáles serán las tendencias en materia de responsabilidad social y desarrollo sostenible para este año.

En esta oportunidad, estas seis tendencias claves planteadas reflejan las preocupaciones actuales de las empresas de la región, a la luz de los más recientes acontecimientos en materia ambiental, social y económica del mundo, pero considerando también que la dinámica puede cambiar según las circunstancias específicas de cada país y la evolución de los desafíos globales y regionales.

* Implantación estratégica de la sustentabilidad corporativa.
En los últimos ocho años, a partir de la aprobación de la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, por parte de las Naciones Unidas, cada vez más empresas han tomado estos Objetivos para alinear sus estrategias de sosteniblidad corporativa.
La estrategia de sustentabilidad en las empresas impulsa las acciones de responsabilidad social en dos sentidos: primero, como una nueva estrategia de negocios que se suma a las demás existentes (comercial, producción, financiera, etc.) y segundo, de manera transversal, reconvirtiendo esas otras estrategias con la mirada de la sustentabilidad.
Esta es una tendencia que avanza lentamente en las empresas, pero a paso firme.

* Criterios ESG y rendición de cuentas.
El año 2023 trajo importantes novedades respecto a los criterios ESG (Ambiente, Sociedad, Gobernanza) y con referencia a sus plataformas de rendición de cuentas, mediante los reportes de información no financiera.
Fue lanzada una nueva versión de las Líneas Directrices de la OCDE de Conducta Empresarial Responsable, el Pacto Global de Naciones Unidas reformuló su metodología de reporte empresario (COP), GRI presentó sus nuevas guías, incrementando la ambición en las materias a reportar y sus indicadores, y la Unión Europea ha venido aprobando diversas normativas de alta exigencia en materia ESG.
También los Estados Unidos, y en América Latina, Brasil, Chile, Colombia y México, han fortalecido la regulación ESG en sus procesos de inversión.
Ha llegado una nueva era de informes de ESG más estrictos.

* Crisis climática y resiliencia.
Recientemente la ciudad de Dubái, fue el epicentro mundial del diálogo acerca del cambio climático, al celebrarse allí la Cumbre del Clima de Naciones Unidas, COP 28.
Allí se aprobó una hoja de ruta para la “transición hacia el abandono de los combustibles fósiles”, algo inédito en una conferencia de la ONU sobre el clima, pero, de todas maneras, el acuerdo se quedó corto.
La mitigación del cambio climático se ha convertido en una prioridad importante y las empresas están estableciendo objetivos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

* Economía Circular y conservación ambiental.
La transición hacia una economía circular, donde se minimice el desperdicio y se maximice la reutilización de recursos, es una tendencia en crecimiento en todo el mundo. Las empresas están reconsiderando sus procesos y productos para reducir la generación de residuos y fomentar la reutilización y el reciclaje, lo que les permite reducir el impacto en el ambiente y disminuir los costos de la materia prima.
La reducción de los productos plásticos de un solo uso, por ejemplo, se ha vuelto una prioridad en varios países del mundo, incluida la Argentina que muestra importantes avances en la reducción del uso de productos plásticos descartables.

* Consumo responsable y sustentable
En los últimos años se ha venido consolidando y creciendo, la tendencia de mercado referida a la priorización de los productos sustentables, o elaborados por empresas con propósito o de triple impacto, por parte de los consumidores.
Sin dudas estas tendencias que nos muestran una mayor exigencia de los consumidores en materia de sustentabilidad y responsabilidad social empresaria, interpelan a las compañías, y las motivan a modificar los insumos y materiales que utilizan, el tipo de energía que consumen y la huella de carbono que generan y las impulsan a repensar sus procesos de producción en un sentido más ecológico y sustentable.

* Diversidad, equidad e inclusión.
Las temáticas de “Diversidad, equidad e inclusión” (DEI), vienen ganando espacio sostenidamente en la Agenda de RSE de las compañías en los últimos tiempos, tanto en el mundo como en nuestro país. Llegando incluso a constituir en varias empresas, áreas específicas independientes de las gerencias de sustentabilidad, llegando a incluir un capítulo especial en sus reportes de sostenibilidad sobre estos temas o, en algunas compañías, emitiendo reportes DEI específicos.
América Latina enfrenta desafíos significativos en términos de desigualdad económica y social. En este punto, las empresas están cada vez más presionadas para abordar estas disparidades, promoviendo prácticas inclusivas y programas que beneficien a comunidades desfavorecidas.
Así, las empresas buscan crear entornos laborales más equitativos, abordando la igualdad de género, la inclusión de minorías y la equidad salarial. (www.tycsports.com)

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