El ojo del tiempo: Día del carpintero, uno de los oficios más antiguos del mundo

Como cada 19 de marzo se conmemora el Día del Carpintero, una de las festividades más destacadas de la Argentina. La mismo le rinde tributo a uno de los oficios más antiguos y populares del mundo.

Esta fecha se conmemora en honor a José de Arimatea, padre de Jesús de Nazareth, que según dicen las antiguas escrituras era carpintero.
La Iglesia Católica celebra en esta fecha el Día de San José, a quien se lo considera como el símbolo de la carpintería y la artesanía. A su vez, es catalogado como el custodio de la Sagrada Familia y el patrón de los obreros, debido a la dedicación con la que ejercía su oficio.
La carpintería es uno de los oficios más antiguos del mundo y las personas que a ella se dedican adquieren diversas habilidades y técnicas que están directamente ligadas al arte que implica esta actividad. El diseño, la funcionalidad, la estética, el tiempo dedicado a cada pieza forman parte de este maravilloso trabajo.
En el Día del Carpintero, los trabajadores de la madera merecen un día especial porque vale destacar que todo carpintero es un artesano. Quienes trabajan la madera, son conocidos como los que conservan el arte trabajando con sus manos.
San José se hizo conocido en el relato bíblico debido a la dedicación con la que ejercía su oficio de carpintero. El santo adquiere un significado especial en Posadas, Misiones, porque se trata del Patrono de la ciudad y de la Iglesia Catedral. (www.eldiarioar.com)

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La falta de mano de obra, un gran problema:
«No hay formación para el trabajo»

Un problema común que han tenido muchas empresas de la ciudad es que no encuentran jóvenes preparados en un oficio que puedan incorporar a su planta de empleados. Y así lo afirma Antonio Márquez quien, en diálogo con este medio, reflexionó sobre esta situación: «Gente preparada para trabajar no hay. Esto no es nuevo, no hubo muchas veces y en eso no hay que engañarse.
Pero el principal problema con la mano de obra está en que no hay gente preparada en las escuelas. Uno sabe que no va a conseguir alguien hecho en el oficio, pero uno necesita gente que sepa medir, que sepa interpretar un croquis, que entienda algo de lo que se está haciendo en un taller determinado. Y ha caído tanto la educación en los últimos 20 años que es realmente llamativo y es muy preocupante si uno mira hacia adelante, porque no veo que las autoridades de la educación hayan tomado conciencia de esto y estén pensando en recomponer el nivel de formación. No hay formación para el trabajo. Nosotros tenemos en Trenque Lauquen dos centros de Formación Profesional que tienen una limitante muy grande. Hace poco escuché algo que se señala como un punto a favor, pero desde mi visión es un punto en contra. A los Centros de Formación Profesional no pueden entrar personas menores de 18 años. Pero los chicos candidatos a trabajar son aquellos que no inician el secundario o, bien, lo inician, pero lo abandonan en los primeros años. Esos chicos tienen 12 o 14 años, pero no pueden empezar a trabajar hasta los 18 ni tampoco formarse hasta es edad».

Cómo invertir
En este marco, Márquez se preguntó: «¿Qué hacen esos chicos esos cuatro o seis años? ¿En qué se convierten? En segundo lugar, un chico a los 18 años ya precisa buena planta, muchos ya tienen pareja, otros ya tienen algún hijo, y a un aprendiz, es decir, a alguien que no sabe nada, no se le puede pagar un buen salario. Hoy un empleado, entre sueldos y cargas sociales, no cuesta menos de $100 mil al mes. Entonces, de qué manera uno invierte esa cifra en una persona que no produce. Ese es un drama del que no se habla mucho, pero es terrible en todos los gremios». (Nota publicada en páginas especiales Día del Carpintero 2022, La Opinión).