El ojo del tiempo: 22 de enero de 1944, el día que Perón conoció a Eva

El 22 de enero de 1944, en un acto en el Luna Park, se sentaron juntos y luego se fueron a cenar. No se separarían más.

El 15 de enero de 1944 un terremoto destruyó la ciudad de San Juan y dejó alrededor de 10 mil muertos. Dos días después, el entonces coronel Perón reunió a varios artistas para recaudar fondos para la reconstrucción: allí estaba Eva Duarte. Pero el 22, en un acto en el Luna Park, se sentaron juntos y luego se fueron a cenar. No se separarían más.

Perón y Eva se habían visto dos veces antes del encuentro en el Luna Park, pero no hay registro que se hayan hablado hasta esa noche.

Dos días antes se había producido la tragedia. Una ciudad destrozada por el movimiento cimbreante de la tierra. El terremoto de San Juan. Lejos de ahí, en Buenos Aires, una reunión en un ministerio. Después de las tareas de rescate, había que asistir a los que se habían quedado sin casa e iniciar la reconstrucción. Para eso iba a hacer falta mucho dinero. Había que moverse rápido. Alguien convocó a figuras del ambiente artístico a una reunión. Eran muchos los actores, actrices, cantantes, cupletistas y cantores que se encontraron con el Coronel Perón, el secretario de Trabajo. Entre ellos había una mujer joven. Morocha, linda, nada apocada. Muy decidida. Era Eva Duarte. No sabemos si el coronel se fijó en ella en ese momento.

Lo ocurrido en esos cinco días, el encuentro definitivo en el Luna Park la noche del festival solidario, fue terreno de especulaciones, rumores, leyendas, múltiples versiones y pocas certezas. Los hechos quedaron deformados por el paso del tiempo, por lo que los protagonistas generaron después.

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El terremoto en San Juan

El 15 de enero de 1944 San Juan se abrió al medio. Literalmente. La tierra crujió y tembló. Las edificaciones, cuyo principal componente era el adobe, vestigios de una orgullosa ciudad colonial, se desmoronaron. Algunos testigos contaron que parecían disolverse en el aire, como si sus componentes hubiesen sido líquidos. Sólo el estruendo de los escombros recordaba que dos segundos antes (quizás menos) allí había una construcción. Alguien estimó que el terremoto derribó el 90 % de las edificaciones de San Juan.

El número de muertos, como en toda catástrofe de esa magnitud, fue incierto. La cifra fluctuó entre las 8.000 y 10.000 víctimas. Hubo más de tres decenas de miles de heridos. Los médicos que sobrevivieron atendían en alguna calle despoblada, bajo carpas, improvisando mesas de operaciones en las circunstancias más precarias. Los camiones, repletos de cadáveres sin identificar, pasaban hacia el cementerio casi ininterrumpidamente: era más sencillo registrar a los que habían sobrevivido.

El terrible terremoto de San Juan, que derrumbó el 90% de las edificaciones de esa ciudad y dejó una cifra de muertos jamás precisada pero que rondó los 10 mil
(Télam/Archivo General de la Nación)

Ese sábado en Buenos Aires se sintió un tenue temblor. Algunos pocos lo percibieron. Ninguno pensó en una catástrofe. Recién a la tarde del día siguiente comenzaron a llegar las primeras noticias. Las comunicaciones con San Juan estaban totalmente cortadas. Por la cercanía, las noticias dramáticas llegaban desde Mendoza. Pasaron varias horas hasta que se tomó conciencia de la magnitud del desastre. El gobierno de facto del Gral. Ramírez procuró actuar con la celeridad y premura que permitían esos tiempos. El ejército fue puesto al mando de la situación. En la Capital, la gente se paraba frente a la pizarra de los diarios para seguir las últimas novedades. Pero el gran medio de información era la radio. Allí, por orden gubernamental, se interrumpieron las programaciones habituales: sólo música sacra y comunicados oficiales. (www.infobae.com)