El consumo de carne vacuna no detiene su caída

Pasó de 48,5 kilos per cápita en noviembre y diciembre a 44 kilos entre enero y febrero. La contracción le pone freno a los precios en términos reales.

El consumo de carne vacuna experimentó una drástica caída durante los primeros meses del año, de la mano de la pérdida del poder adquisitivo, según un informe reciente difundido por Rosgan, el mercado ganadero de la Bolsa de Comercio de Rosario.

Así, en enero y febrero, el consumo per cápita de carne vacuna descendió un 9,3%, marcando un retroceso significativo en comparación con el bimestre anterior.

Las estadísticas de producción y exportación sugieren un consumo aparente de 44 kilos per cápita contra 48,5 kilos resultantes durante el bimestre anterior”, se remarca en el documento. De este modo, se revierte de manera acelerada la recuperación que se había registrado durante 2023 cuando el consumo trepó de 49 a 52,4 kilos, un aumento de 7%.

Rosgan advierte que, a pesar de la estabilidad de los precios reales de la carne vacuna, la menor oferta aparente para el mercado doméstico indica que los consumidores están resistiendo nuevos aumentos de precios, aunque esto implique limitar su ingesta de carne vacuna.

El informe también proyecta que, a pesar de la subida estacional en los precios de la carne que suele ocurrir de marzo a junio, la oferta total será considerablemente menor este año debido a las condiciones de sequía. No obstante, se espera que los precios se mantengan relativamente estables.

De acuerdo al relevamiento de precios minoristas que realiza mensualmente el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) los precios de los distintos cortes de carne vacuna han registrado una variación del 4,2% en febrero con respecto al mes anterior, anotando una variación interanual del 286,1%.

El reporte indicó que a pesar de la suba estacional que suele marcar el precio de la carne de marzo a junio, y frente a un escenario en el que se proyecta una oferta total sensiblemente menor a la registrada el año pasado en un contexto de sequía, es esperable observar precios relativamente estables. “Ahora el consumidor dispone de otras carnes más económicas, como la carne de pollo o la de cerdo”, se informa.

Los datos sobre caída de consumo están en línea con los informados por la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra). La entidad había informado que en el primer bimestre la industria frigorífica vacuna produjo un total de 504 mil toneladas de res con hueso de las cuales al mes de febrero la exportación habría llevado 155,2 mil toneladas equivalentes, dejando para el mercado interno un volumen aparente de 349,1 mil toneladas. Comparado contra igual bimestre del año anterior, la cifra representa una contracción de 8,2% interanual, retornando a niveles de consumo del año 2022. (DIB)