de Trenque Lauquen
Jueves 22 de Abril de 2021

Una sentida movilización que expresó impotencia e indignación

Decenas de mujeres se movilizaron ayer en la ciudad para decir basta a los femicidios

Agrupaciones feministas locales se concentraron en Plaza San Martín para sumarse a las movilizaciones que se concretaron en todo el país para repudiar el femicidio de Úrsula Bahillo y pedir a la Justicia y al Estado que actúe para evitar más asesinatos de mujeres.

Ayer en horas de la tarde, agrupaciones feministas locales se dieron cita en Plaza San Martín en adhesión a las movilizaciones que se concretaron en todo el territorio nacional.
Bajo el lema «Basta de justicia patriarcal» y vestidas de negro en señal de luto por el crimen de la joven Úrsula Bahillo y el resto de las víctimas de femicidio, un nutrido grupo de mujeres se movilizaron por el centro de Trenque Lauquen pasando por la sede Fiscalía General donde se leyó un comunicado con el objetivo de hacer visible un reclamo cuya respuesta viene postergándose desde hace mucho tiempo: que el Estado, a través de sus poderes, tome cartas en el asunto para evitar el asesinato de más mujeres que, en lo que va del año, superan los 40 casos.
La iniciativa, que tuvo lugar en todo el país y que a nivel local contó con la organización de agrupaciones feministas como Sororas, Las Mostras y el Parlamento de la Mujer, tuvo su epicentro en Plaza San Martín donde las chicas, en su mayoría jóvenes, alzaron la voz contra el machismo, la Justicia patriarcal y, sobre todo, para que «dejen de matarlas».

Comunicado

En el marco de la convocatoria, una de las agrupaciones organizadoras de la movilización local emitió un comunicado con algunas de las ideas que impulsaron la organización de este encuentro y marcha en la ciudad. En el mismo se detalla que «el pasado lunes nos enteramos del femicidio de Úrsula en Rojas, provincia de Buenos Aires. Matías Ezequiel Martínez, oficial de la policía bonaerense, apuñaló y asesinó a Úrsula. Matías Ezequiel Martínez tenía causas.
Úrsula había realizado alrededor de 18 denuncias contra Matías Ezequiel Martínez, su femicida. En una de las últimas denuncias, había ido con su mamá a la Comisaría de la Mujer donde le dijeron que no tomaban denuncias los fines de semana. Durante los últimos días, luego del femicidio, en el pueblo de Rojas se movilizaron familares, amigues y vecines, donde también se evidenció la represión y la agresión policial: lastimaron a una de sus amigas».
En otro párrafo del texto leído, se agregó que «en nuestro país, las fuerzas de seguridad son responsables de 1 de cada 5 femicidios. Nos parece urgente que, de una vez por todas, se erradiquen las prácticas machistas y pariarcales tanto dentro como fuera de las fuerzas de seguridad y del sistema judicial en general». «Durante el proceso de denuncia, es fundamental que la víctima sea escuchada, contenida, se sienta protegida y no sea revictimizada. Para que esto suceda, resulta necesario la real aplicación de la ley Micaela y la capacitación de las fuerzas públicas en cuestiones de género».

Repudio
Otro de los textos leídos durante la tarde de ayer, arrojó los siguientes conceptos: «En este mismo momento, en todo el país, hay manifestaciones frente a los tribunales en repudio a la negligencia y falta de respuesta del Estado ante la violencia de género. ¿Por qué todavía la Justicia ignora o minimiza las denuncias por violencia machista? En pocos meses se cumplirán seis años de la primera movilización masiva contra los femicidios al grito de #NiUnaMenos ¿Cuántas Ursulas van a ser asesinadas hasta que en Tribunales o en una Comisaría comprendan la gravedad del problema cuando una joven denuncia a su agresor por amenazas y pide con desesperación aferrarse a un botón antipático? «
«El femicidio de Úrsula Bahillo, la adolescente de 18 años de la localidad bonaerense de Rojas asesinada por su ex pareja, el policía Matías Ezequiel Martínez, de 25 años, mostró obscenamente los agujeros de un sistema que no da respuestas oportunas y efectivas para proteger a mujeres que denuncian violencia de género.

Por qué marchar
En otro párrafo del escrito, se expresó: «¿Entonces, por que marchamos? Marchamos en memoria de Úrsula, quien había denunciado en 18 oportunidades a su ex pareja, la última vez tres días antes de ser asesinada. En esa oportunidad, dijo que Matías Ezequiel Martínez, su ex pareja, la había amenazado de muerte cuando caminaba por Rojas, por lo que necesitaba un botón antipánico.
Marchamos porque a pesar de las denuncias no hay respuestas claras y organizadas. La burocracia del Estado y la Justicia no toma en serio el riesgo denunciado una y otra vez, a la hora de evaluar la peligrosidad del agresor, si ya ha tenido otros episodios de violencia. Marchamos porque uno de cada cinco femicidios en nuestro país son cometidos por miembros de las fuerzas de seguridad.
Marchamos reclamando un cambio en las instituciones del Estado que deberían proteger a la víctima y ampararla en una situación de violencia de género que, de acuerdo a las estadísticas, preceden al femicidio. Marchamos porque en nuestra región del oeste boanerense también estamos sufriendo de esta lacra».
«Marchamos por Brenda Rojas de Pehuajó, una joven madre asesinada el año pasado en manos de su novio, el policía Boris Lulich, un perito de Policía Científica que mató a su novia y a su propio hermano y luego se suicidó en la ciudad bonaerense de Pehuajó. Marchamos por Bárbara Zabala,, también asesinada el año pasado en Pehuajó por su ex pareja Brian David Dirassar, policía bonaerense. No queremos más a los medios publicando nuestros rostros y nuestros cuerpos como noticias. No queremos el desamparo de las familias. No queremos complicidades y omisiones policiales y judiciales. Queremos leyes claras e intervenciones inmediatas. Queremos que los mecanismos de protección para las mujeres y disidencias sean los mismos en todo el país. Queremos ser atendidas y escuchadas desde nuestra primera denuncia. Queremos un sistema judicial con herramientas suficientes para frenar la violencia de genero. Queremos la aplicación de la ley Micaela en el poder judiciales y en la policia con una formación auténticamente antipatriarcal
Basta de justicia y policía patriarcal!».

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