¡Bienvenido lunes!

Temas de mi ciudad

Alguien dijo por ahí que es importante hacer el esfuerzo para ser distintos al resto de los eternos quejosos que no soportan los lunes, aunque en rigor de verdad estos últimos nunca saben explicar muy bien por qué. Sólo se limitan a decir que empieza la semana y nadie tiene demasiadas ganas de trabajar ni estudiar y la vida recién comienza a ser mucho más bella cuando se acerca el fin de semana. Quizás sea el argumento más débil para argumentar por qué un día puede caer tan mal. No obstante, para algunos son peores los domingos (por más que se trate de un día no laborable) y las razones son más o menos parecidas a las que esgrimen quienes desprecian los lunes.

Como sea, quien esto escribe no tiene nada en contra de los lunes y, por esa razón, les desea a todos quienes se encuentren leyendo estas líneas un feliz inicio de semana.