de Trenque Lauquen
Miércoles 02 de Diciembre de 2020

Un panorama distinto según cada actividad

Artistas y pandemia: entre la desesperación por “no poder laburar”, las nuevas tecnologías y la posibilidad de crecer

Los sectores más perjudicados fueron el de la música y el de la danza a los cuales la imposibilidad de actuar en vivo les ha generado un notable perjuicio. En tanto, los artistas plásticos han logrado seguir trabajando e, incluso, en algunos casos, las posibilidades laborales han aumentado.

Ya se ha dicho muchas veces que la pandemia de Coronavirus ha generado innumerables inconvenientes en distintos rubros de la economía. Y de más está decir que el sector del arte ha sido uno de los más perjudicados por un contexto que, en muchos casos, impidió trabajar a sus referentes de la manera en que lo venían haciendo antes de marzo cuando se instauró un férreo aislamiento social para evitar la propagación del Covid-19.

No obstante, no todo ha sido malo. Por el contrario, según la disciplina que se aborde, pueden rescatarse algunos aspectos positivos que han surgido durante este año difícil para muchos trabajadores.

En este marco, La Opinión tomó contacto con distintos referentes del arte de Trenque Lauquen quienes contaron de qué manera les afectó la pandemia en sus respectivas actividades y qué aspectos positivos han surgido de este tiempo sumamente complejo.

“Un año terrible”

Hugo Altamiranda es un multifacético artista de Trenque Lauquen quien, a lo largo de su extensa carrera, ha indagado en la música, en la danza y, también, en la actuación. Él contó: “Para nosotros fue un año terrible en todos los sentidos. Ya ser artista en la Argentina es terrible porque, a causa de la cultura propia de este país, es un trabajo muy desprestigiado. Y todas las medidas que este gobierno ha tomado en cuanto a la pandemia, muy pocas apoyaron el trabajo del artista. Porque si un artista trabaja también de otra cosa (porque sólo de artista no se puede mantener) y en ese otro trabajo está en blanco, entonces la ayuda del gobierno no le llega. Y todo el trabajo que viene realizando ese artista desde hace décadas lo ve perdido en un año y no se puede recuperar”, dijo.

Asimismo, Altamiranda contó que “lo positivo de este tiempo fue que muchos aprendimos a manejar programas de edición de videos, algo que no teníamos muy claro. Antes, para hacer un video para promocionar tu trabajo, tenías que sumar a una productora para lograr un trabajo más o menos bien hecho y esto nos ha hecho poner en práctica esta posibilidad con herramientas que desconocíamos. En estos meses nos acercamos bastante a la tecnología y a lo que es la actualidad de las redes. Eso es algo positivo. De hecho, un plus de lo positivo que tiene este trabajo es que, a través de él, se puede llegar a todo el país y al mundo que no es un dato menor para un artista de Argentina”.

Los bailarines trenquelauquenses Hugo Altamiranda y Marcela Demaría.

“Queremos laburar”

Leo Alonso es un conocido músico de la ciudad quien hoy integra La Maykel Band. Él opinó: “La verdad que de positivo este año no tuvo nada. Incluso, las herramientas nuevas como el Streaming es un asco, es como ir a tomar un helado de agua y que tenga gusto a agua. Es muy frío. Si bien con la banda grabamos un par de temas adentro de mi casa como si estuviéramos en un bar fue sólo para hacer un video”. “Hoy no se está trabajando, no ganamos un peso, tengo el sonido parado, las luces paradas. Todas las empresas están laburando menos los músicos que no podemos tocar en ningún lado. La verdad que es terrible la pandemia y todo lo que rodea a la pandemia. De positivo, puedo asegurar que este año no tuvo nada. Si bien hemos ensayado muchísimo, tenemos como cien temas más de tanto estar tocando adentro, pero la verdad que nosotros queremos tocar en vivo y, como todo el mundo, queremos laburar”.

La Maykel Band, una de las tantas bandas que no han podido desarrollar su arte.

“Muy positivo”

El artista Hernán Martín brindó a este medio otra visión sobre su experiencia con el arte durante este año. “Para mí fue muy positivo este año. Al principio de la pandemia, tuve un mes en el cual no pude trabajar, no porque no había trabajo sino porque no podíamos salir y, en ese tiempo, aproveché para organizar muchas cosas. Eso me vino muy bien. Después un poco me desesperé porque pensé que no iba a haber trabajo, pero luego empezó a haber mucho trabajo y más tarde, como esta actividad se hace de a uno o de a dos como mucho, el trabajo fue importante. Además, no hay riesgo porque uno no está en contacto con gente. Uno habla con el dueño de la obra y después se trabaja. En ese aspecto me vino re bien. Por eso digo que mi actividad fue una de las que menos afectadas se vio. En realidad, creo que esto mismo lo sintieron todos los pintores. Además, la gente no podía viajar, no podía hacer nada, y entonces se puso a hacer cosas en la casa. A mí me encargaron muchos murales interiores, para livings y espacios así. Después ya vino la posibilidad de hacer la obra en el Teatro Español que fue un antes y un después para mí porque se trata de una obra bastante icónica”, dijo antes de culminar señalando: “Pienso que el rubro de la música fue el más afectado. Pero para mí fue todo lo contrario y este año fue muy positivo, crecí mucho con el laburo, no paro de trabajar y tengo encargues de acá a enero y no para de llegarme trabajo. Yo tengo otra visión de la crisis, a mí no me afectó en negativo, sino en positivo”.

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