¿Amanecer u ocaso?

Temas de mi ciudad

Bueno, poco importa de qué momento del día se trate. Lo cierto es que ambos instantes son realmente bellos y especiales. El primero nos invita a disfrutar y a aprovechar el día de la mejor manera que podamos. El segundo nos comunica que el final de la jornada se acerca y es momento de hacer un breve balance sobre lo realizado y definir cómo se continuará mañana.

Claro que, antes de esta profunda reflexión, siempre es conveniente detenerse a apreciar este inmenso espectáculo natural gratuito que todos los días se presenta ante nuestros ojos sin pensar en absolutamente nada, aunque sea por unos segundos. Simplemente dejarse llevar por la belleza del momento. Luego sí llegará la hora de planificar, reflexionar sobre lo hecho e ir por más.