A 43 años de la culminación de una gran obra del patrimonio local

La huella de Campodónico

El muralismo es desde hace décadas una marca que distingue a Trenque Lauquen, hoy Capital Provincial del Muralismo.

Gran parte de este orgullo se debe al aporte de Rodolfo Campodónico, un artista nacido en Buenos Aires en 1938, que vivió en Trenque Lauquen unos años y dejó una huella notable.

Para abril de 1968 el artista plástico cordobés radicado en Trenque Lauquen Héctor “Coco” Rodríguez Fedele y el historiador José F. Mayo organizaron un primer encuentro nacional de muralistas en suelo local, experiencia que se daría luego en otras partes del país y se repetiría en Trenque Lauquen en 1969, 1974 y 1981, destacándose que con aquellos eventos Campodónico llegó por primera vez a la ciudad.

Fuera de los encuentros, Mayo convocó a Campodónico a seguir pintando en la ciudad. Y en 1977 la situación generada por la dictadura militar hizo que decidiera instalarse con su familia en Trenque Lauquen.

El artista trabajó en el Diario La Opinión, donde llevó a cabo una tarea de rediseño de la edición del matutino; además plasmó obras en distintos espacios, algunas hoy perdidas; y también tuvo su taller, donde dio clases.

Los murales del interior del Museo Histórico Regional, cuya pintura se inició en 1971, fueron la primera de las grandes obras que Campodónico le dejó a Trenque Lauquen.

Campodónico pintó también el mural del mausoleo ubicado en la Parroquia Nuestra Señora de los Dolores, donde descansan los restos del General Conrado Villegas y su esposa Carmen Granada, inaugurado en 1978.

Y otra de las grandes obras de este artista se ve en el hall del Palacio Municipal tras trabajos con la colaboración de Claudio Heredia y Miguel Angel Delmagro que se iniciaron en 1974 pero siguieron en distintas etapas, en 1981 con la colaboración de Gustavo Cmol, y en 2004 con Cmol y Delmagro.

Aunque la primera obra suya totalmente culminada en el Municipio fue el mural transportable “Inche Pincén Apo Hulmen” (Yo Pincén el gran Cacique), inaugurado el 29 de septiembre de 1980, que se ubicó en el despacho del jefe comunal.