de Trenque Lauquen

Tras el cierre de la planta

Trabajadores de Fanazul entregaron carta dirigida a Vidal y esperan por audiencia

Un grupo de ex trabajadores de la Fábrica Militar de Pólvoras y Explosivos de Azul (Fanazul), junto a representantes de ATE, entregaron esta mañana en La Plata una carta dirigida a la gobernadora, María Eugenia Vidal, en la que le piden que intervenga en el conflicto por el cierre de la planta que dejó a 220 despedidos.

“Estamos total y absolutamente convencidos que su participación en este conflicto es de una importancia superlativa para volver a poner en funcionamiento esta unidad productiva, por lo que representa Fabricaciones Militares (FM) en la comunidad ‘azuleña’ que es un ícono de las empresas del Estado Nacional”, reza la misiva que alcanzaron los ex trabajadores a la Gobernación.

“Venimos a pedirle (a Vidal) que intervenga en el conflicto porque las decisiones que se vienen tomando desde la intervención de FM perjudican a la política de defensa y a la minería de la región centro y del país”, apuntó el Secretario General de ATE provincial y de la CTA Autónoma, Oscar “Colo” De Isasi, en diálogo con DIB.

En la carta, los trabajadores despedidos hacen hincapié en la historia de la fábrica (que cuenta con más de 70 años de existencia), en el desmantelamiento que sufrió en los años ’90 Fabricaciones Militares (que pasó de tener 14 unidades a sólo 4) y en el potencial productivo de Fanazul.

“Nosotros lo que decimos es que los improductivos y los ineficaces son ellos (pertenece al Ministerio de Defensa) porque los trabajadores hacemos a diario la producción que desde la sede central nos delinean y nos mandan”, le dijo a esta agencia Juan Cacace, delegado de los empleados de Fanazul.

En el escrito, los trabajadores le solicitan a la gobernadora una audiencia “de manera urgente”. “Esta fábrica, además de generar TNT, cuenta con productos para la minería, y es en este punto donde queremos poner el acento, porque es allí donde vemos una posible salida al conflicto que estamos viviendo, dado que consideramos de una importancia insoslayable”, aseguran.

En la misma línea, señalan que la planta está “lejos de ser una fábrica que genera déficit económico”, para lo que plantean los nuevos emprendimientos. Entre las posibilidades para potenciarla, advierten que se podrían mejorar las articulaciones con mineras del sur del país y apunta a la explotación del Cerro Largo (ubicado en Olavarría) desde donde se extrae la dolomita, una piedra de “importancia” para la obra pública.

“Si no trabajamos, si no producimos, es porque no estaban dadas las condiciones de venta. Ellos fueron generando el espacio y el escenario para decir que nuestra fábrica no era rentable”, acusó Cacace, y apuntó contra Luis Riva, interventor de FM, quien anunció el cierre de la planta a poco de asumir.

En el marco del plan de lucha, los despedidos de la empresa también realizaban hoy un corte de vía en las inmediaciones de Azul. La medida de fuerza, que se mantendrá hasta mañana al mediodía, afecta a formaciones de carga que transitan de Buenos Aires a Bahía Blanca.

Alternativas para reabrir

En la carta dirigida a Vidal, los trabajadores piden la intervención de la gobernadora y plantean como alternativas que siga funcionando en las órbitas de Nación, que sea provincializada o que se cree una administración mixta, al advertir que podría dar “ganancias para el Estado, ya sea nacional y/o provincial”.

“Para nosotros lo ideal es que el Gobierno nacional se siga haciendo cargo. Provincializar es uno de los caminos, siempre y cuando se mantenga la potencialidad de la fábrica”, explicó De Isasi.

Como antecedentes de dependencias nacionales que pasaron a la órbita bonaerense aparecen el Astillero Naval Río Santiago y del Hospital Naval, ambos ubicados en el distrito de Ensenada.

Una fábrica emblema

Los trabajadores describieron a Fanazul como una fábrica emblema de la ciudad en sus 70 años de historia y advirtieron que el daño económico también afecta de rebote a toda la comunidad azuleña.

“Creemos que es necesario que revean esta decisión. No sólo por trabajadores, sino por lo significa para Azul. Hoy somos nosotros. Mañana pueden ser los hijos de cualquier azuleño los que entren a trabajar ahí”, le señaló a DIB Romina Almendros, una de las empleadas despedidas de la planta.

En tanto, Cacace agregó que “es un emblema de la ciudad” que abarcó a “tres generaciones”. “Azul es una ciudad donde la oferta laboral no es abundante y cerró una de las cuatro fábricas grandes que había”, se lamentó.

Con los 220 despidos, se calcula que el cierre de la planta afecta de forma directa a mil personas, en una ciudad que cuenta con 60 mil habitantes. También, se calcula que Fanazul dejaba cerca de 10 millones de pesos en la economía del distrito por mes. (DIB) MT

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