de Trenque Lauquen

Por: Ricardo Kurlat

Servidumbre, un delito ancestral

En su edición del lunes 4 de mayo al pie de tapa este matutino da cuenta de la situación de una joven de 22 años, oriunda de Misiones sometida a “esclavitud laboral” en una estancia del partido de Trenque Lauquen, rescatada por personal de la Comisaría de Treinta de Agosto conjuntamente con efectivos de la Comisaría de la Mujer y la Familia, y la DDI local. La joven habría sido traída con la promesa de trabajo como niñera, pero una vez arribada fue alojada en una vivienda precaria, sin el pago prometido y afectada a labores de tambo en situación “de explotación y esclavitud”.

Denuncia anónima
Esto según adelantaron los investigadores en un procedimiento originado en una denuncia anónima radicada en el Juzgado Federal de Junín a cargo del doctor Héctor Pedro Plou que ordeno el allanamiento.
El delito que nos convoca, es una figura poco frecuente entre nosotros, pero no por esto menos grave. Dice el Art. 140 del Código Penal “Sera reprimido con reclusión o prisión de TRES a QUINCE AÑOS el que redujera una persona a servidumbre u otra condición análoga, y el que la recibiese en tal condición para mantenerla en ella”. El artículo 15 de la Constitución Nacional dispone: En la Nación Argentina no hay esclavos; los pocos que hoy existen quedan libres desde la jura de esta constitución, y una ley reglará las indemnizaciones a que dé lugar esta declaración.
Todo contrato de compra y venta de personas es un crimen del que serán responsables los que lo celebren y el funcionario o escribano que lo autorice. Y los esclavos que de cualquier modo se introduzcan quedan libres por el solo hecho de pisar territorio de la república”.

El antecedente
De esta forma se abolió de plano la esclavitud en América (La Asamblea del Año XIII ya había decretado la Libertad de Vientres para los nacidos después de aquella fecha).
El Código Penal habla de “servidumbre u otra condición análoga” ello se debe a que algunos países derogaron muy tardíamente la esclavitud (EEUU en 1863 mediante la histórica Proclama del presidente Lincoln en el curso de una sangrienta guerra civil; Brasil uno de los últimos en extinguirla, recién en 1882)”

Sujeto pasivo
La expresión “u otra condición análoga”, obedece a que es posible imaginar otros supuestos donde el sujeto pasivo habrá de padecer estados análogos a los propios de la servidumbre que no impliquen directamente un sometimiento pleno de la víctima, tales como la inexistencia de condiciones mínimas de salubridad e higiene laborales, acompañadas de malos tratos o la reducción sexual de la víctima a los caprichos del autor.
No debe perderse de vista que la reducción de otro a servidumbre puede alcanzar distintos casos y modalidades, por ejemplo, que el sujeto pasivo haya sido sometido a temprana edad a la conducta abusiva del autor. La realidad nos dice que la constelación de casos de personas sometidas a servidumbre se presenta a diario en el tráfico sexual oneroso o en el denominado “mercado negro de trabajo”. Actualmente la explotación sexual o laboral de menores de edad es moneda corriente.

Reducción
La norma completa la tipificación alcanzando a la persona que “la recibiese en tal condición para mantenerla en ella”. La primera acción es la “reducción” que como hemos visto es cosificar a la víctima, es decir someterla al entero dominio de otro a modo de cosa. El individuo está reducido a condición de servidumbre cuando ha sido adaptado o sujetado al trabajo u ocupación propios de siervo, estado que implica su posesión, manejo y utilización incondicional por el autor, de la misma manera como se usa, goza y dispone de su propiedad, sin correlativo alguno. La segunda es la de recibirla, conociendo su estado para mantenerla en las mismas o peores condiciones, sea para conservarla o transferirla en idéntica forma.
Reconocidos autores destacan que la reducción a servidumbre no implica necesariamente la pérdida de la libertad física o corporal ya que el concepto que subyace en la idea de servidumbre aquí examinada abarca la anulación de la voluntad de aquélla. Por esto la permanencia del sujeto pasivo en esta situación de servidumbre no significa ni puede significar una aceptación o conformidad de éste con dicha situación.

Un delito ancestral
Más allá de todas las consideraciones técnico legales que puedan encuadrar a esta aberrante figura, la “reducción a servidumbre” es un delito ancestral y repudiable que parece retrotraernos al circo romano o los galeones negreros repletos de víctimas sometidos al vil comercio de la trata, que según parece en una verdadera regresión atávica, no sólo está en las páginas más oscuras de la historia, encerrada en los libros y las películas, también puede estar presente y a pocas cuadras de casa.

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