Rotiserías on line, una salida laboral que gana cada vez más terreno

1

Ante la difícil situación económica y la falta de oportunidades laborales, muchos vecinos optaron por emprendimientos gastronómicos pequeños desde sus hogares que les permitan generar ingresos para subsistir. Y las redes sociales son uno de los pilares fundamentales de este creciente fenómeno que, al igual que lo que sucede en otros rubros, va ganando terreno y le va dando forma a un nuevo estilo de comercio que no necesita de un espacio físico específico para poder llegar a los clientes.
La calidad de los productos ofertados, los precios y la supuesta “competencia desleal” que significa para los comercios tradicionales son algunos de los temas que surgieron en las consultas realizadas por La Opinión a representantes locales de distintos tipos de comercios.

n Salida laboral
Pedro Carninchich, propietario de un conocido restaurante, se refirió a los emprendimientos gastronómicos on line y reconoció que “hoy en día la situación económica mete mucha presión y la verdad es que este tipo de emprendimientos de venta, por ejemplo de milanesas o empanadas, es una salida laboral para mucha gente”. “Desde ese punto de vista no lo veo mal, porque entiendo que es preferible que la gente se gane la vida de esa manera y no por otros medios”, remarcó.
Y si bien el empresario se mostró comprensivo ante esta situación también reconoció que “a la larga sabemos que puede llegar a perjudicar a los comercios que están habilitados y en regla, que tienen gastos fijos muy grandes si se los compara con estos emprendimientos más caseros”.

N Calidad

Con respecto a la calidad de los productos que se ofertan a través de las redes sociales, Carninchich indicó que en general cree que “en la mayoría de esos emprendimientos vas a encontrar la misma o más higiene que en locales gastronómicos habilitados”. “Yo, en particular, soy exigente en cuanto a lo que tiene que ver con los controles e inspecciones de los locales por parte del Municipio. Porque hay muchos que en lo que tiene que ver con la higiene dejan mucho que desear”, comentó.
Y en relación a los precios que se manejan en las redes sociales el entrevistado sostuvo que “en general no difieren mucho de los precios que manejan los otros comercios”, por lo que en ese sentido consideró que no existe una competencia desleal hacia los comercios habilitados. “Las diferencias en precios no son tan grandes. Puede variar un poco pero más o menos son similares”, dijo.
Por último el entrevistado destacó: “Si bien no estoy a favor de este tipo de negocios, tampoco estoy en contra, porque entiendo que es una salida laboral para mucha gente que tiene que vivir”.

N “Una salida”
Por su parte Alejandra, una de las titulares de una “rotisería virtual”, explicó cuáles fueron los motivos por los que emprendió junto a su familia un comercio gastronómico online. “Es un micro emprendimiento que encaramos con mi familia básicamente porque no teníamos trabajo y lo vimos como una salida. Después, cuando nos quisimos acordar, se fue agrandando y ahora estamos trabajando bien. No se gana mucho pero nos sirve para vivir”, resumió.
Además la vecina explicó: “Comenzamos haciendo pizzas, las hacíamos por pedido, pero después se fue agrandando y se agregaron otras comidas, como empandas y lomitos. Actualmente estamos bien, nos sirve para vivir. Pero lo hicimos básicamente para tener un trabajo porque a una persona de mas de 40 años como yo no la toma nadie”.

n Debut
Asimismo Alejandra contó que su familia nunca había trabajado en algo relacionado a la gastronomía. “Fuimos aprendiendo sobre la marcha. Empezamos a interiorizarnos por medio de Internet, sacamos las cuentas de cuánto nos podía dar y empezamos. Y Facebook nos sirvió como herramienta para llegar a la gente”, comentó.

Por otra parte sostuvo que “hay al menos 5 o 6 familias más que se dedican a esto”. “Tratamos de no competir entre nosotros en el tema precios porque sabemos que todos tenemos que trabajar. Es más, con algunos de ellos tenemos muy buena relación”, dijo. Y agregó: “No sé cómo será la opinión sobre lo que hacemos desde los que tienen locales gastronómicos. A mí en particular no me ha llegado ninguna queja ni comentario. Puede ser que les moleste, pero no lo sabemos. Sinceramente, no nos quedó otra que hacer esto para poder vivir. Es un emprendimiento familiar que nos ayuda desde hace cuatro meses. Y también le damos trabajo a un chico que hace el delivery”.
Así estas dos formas de comercio gastronómico parecen seguir adelante, acostumbrándose a convivir cada vez más.

Comentá a través de Facebook

1 Comentario

Responder