de Trenque Lauquen

Entrevista a la periodista

Graciela Palacios “Mi mayor premio es el reconocimiento de la gente”

Fue la cara visible de la televisión regional durante 40 años. Llegó casi por accidente al periodismo pero se convirtió en una referente en el ambiente. Hoy dice estar alejada y desenchufada de la realidad y las noticias. La historia de una mujer que cambió la manera de hacer y ver TV en esta zona.

Graciela Palacios está siempre igual. Aunque hace más de dos años que ya no la vemos todas las noches en el noticiero regional de Canal 12 sigue con la frescura con la que aparecía al aire durante 40 años en la TV Pública, su tono de voz distintivo y la amabilidad con la que siempre se dirigió a todos, ganándose así el reconocimiento de la gente de Trenque Lauquen y la región que aún hoy la recuerda y la reconoce.
Ese es el mayor premio de su carrera dice Graciela Palacios sentada en la cocina de su casa de Trenque Lauquen, porque ahora reside la mayor parte del tiempo en Pellegrini. Cuesta creer que esta mujer que cambió la manera de hacer y ver TV en nuestra zona y que administró la agenda pública durante 4 décadas diga ahora que está desenchufada y poco informada, que no sigue las noticias con asiduidad y que no mira los noticieros.
Decidió darse el tiempo que se merecía, para la familia, la jardinería, la lectura y Nétflix. Aunque aclara rápidamente que “uno nunca se desconecta” y que sigue con “preocupación” algunos temas que ocurren en el país, a pesar que la intención de esta entrevista no es hablar de actualidad sino de la historia de Graciela Palacios, una referente ineludible de la comunicación a la que los tiempos de descrédito de periodistas no la alcanzaron nunca y siempre gozó del privilegio de la credibilidad y de empatía con los vecinos de toda la región.
En la cocina de su casa no se puede desprender de su antiguo rol y organiza que la imagen se verá mejor con el cuadro de fondo y como la entrevista es multimedia, es decir también se filmó, nunca dejó de mirar a cámara y muy pocas veces corrió la vista hacia el entrevistado, quizás la sumergimos nuevamente en su hábitat natural donde se siente más cómoda.
“Estoy desenchufada, ahora me dedico a otras cosas, disfruto mi tiempo, me gusta la jardinería, dedicarle tiempo a mis hijos, a mi familia. Viajar y hacer lo que postergué antes, disfrutar un poco de la vida, al menos este tiempo me lo tomé así. No es que esté alejada totalmente de la noticia, siempre uno está pendiente de las cosas”, dice en el comienzo.
Para quien no la conoce, Graciela Palacios condujo el noticiero de Canal 12 durante 40. Desde que la TV era blanco y negro y esa emisora la única en una amplia región.
“Canal 12 para mi es mi familia, cuando llamaba por teléfono decía soy Graciela Palacios de Canal 12, como si estuviera casada con el canal”, quizás parte de eso explica por qué aún no visitó la emisora desde que se jubiló.
Pero antes de todo esto, su historia comienza en Rialicó, La Pampa, donde nació Graciela. Hija de un ferroviario debió moverse de ciudad por los recurrentes traslados, hasta que recayó en Trenque Lauquen con 19 años, lista para empezar la carrera de profesorado cuando un aviso laboral que anunciaba una vacante en Canal 12 la tentó y le cambió la vida para siempre.
“Quedé en ese lugar y a partir de ahí hice un poco de todo, desde la presentación, a la producción, locución, direccionar cámaras y prender las luces. Nunca imaginé como decís vos que fuera una referente, porque mi carácter siempre fue tímida y de poco hablar y nunca pensé en el desarrollo de una carrera de este tipo”.
En sus historias, Graciela Palacios cuenta una TV arcaica, blanco y negro, sin móviles ni notas fuera del estudio, sólo a partir de 1987 y con la incorporación de Jorge Mattehus, dice, comenzó una etapa de noticieros tal como se la conoce hoy.
“Al principio todo me costó mucho, hoy la cámara es mi ámbito. Para mi lo lindo es que la gente me conoce y me reconoce. Y es bueno que los jóvenes me llamen para dar charlas y contar mi experiencia en los medios. A mi siempre me gustó estar cerca de la gente, y por estar tantos años y en la TV que instala una imagen, es una vidriera, entonces la gente te conoce, pero eso hay que sostenerlo con algo más”.
“Mi historia es conocida, me quedé sola muy joven con dos hijos chicos y la gente sabe que siempre trabajé y siempre salí adelante con esfuerzo y eso lo ven y lo reconocen. Siempre me sentí más cómoda hablando con la gente que los políticos porque se ponen un cassette”.
La permanencia frente a cámara sin embargo, fue moldeando su temple “al principio lloraba cuando terminaba de hacer las primeras notas, pero hubo un momento en el comencé a pensar si era de plástico, porque uno se blinda y sigue adelante, las notas dejaron de afectarme y podía cubrir accidentes, inundaciones o historias desesperadas y era parte del trabajo diario que permitía que las notas no me afecten el ánimo”.}
-¿Cómo ves el periodismo local y regional?
-Los medios tienen que hacer un esfuerzo enorme en este momento. La región es chica, y hay que cuidar al diario, la radio y el canal que son medios regionales y prestigiosos, con gente que se ha formado a pulmón y con los que fueron a la universidad. Lo que pasa es que viene otro periodismo digital y tecnológico que hace que las cosas vayan cambiando.
-Un capital tuyo siempre que fue la gente te creyó.
Siempre trabajé con honestidad y en el interior el control social es mucho más grande, y hay más cercanía de los periodistas con los funcionarios y con la gente en general. Estoy orgullosa de vivir en Trenque Lauquen, me siento más trenquelauquense más.

Más notas de la sección
Cargando...