Estamos en carrera

Estamos en carrera significa que nos ponemos en movimiento. Y dar los primeros pasos es demostrativo del propósito de avanzar. Durante el año transcurrido, se evidenciaron intenciones, se pusieron en orden las ideas, hubo esbozos y definiciones de proyectos en el orden local y nacional.
0

Se ha avanzado en algunos aspectos que tienen mucha importancia: la gente del común confía en las buenas intenciones de los gobernantes. Ya no se discuten ideologías como se hacía con ardor en las décadas del 60 y70 y las consignas de “liberación nacional” eran banderas que agitaban las juventudes de la Argentina y el mundo.
Las fotos de Fidel Castro y el Che Guevara ilustraban las portadas de los diarios de todo el planeta, y “la imaginación al poder” de las juventudes del París ’68 entusiasmaban multitudes. Los hechos históricos revelaron otras realidades: la casi imposibilidad de modificar drásticamente el rumbo de la historia, pero es innegable que hubo cambios sociales significativos en la segunda mitad del siglo que pasó. Tampoco se dio aquello de “convertiremos la Cordillera de los Andes en la Sierra Maestra del continente” que ilusionaban a las juventudes revolucionarias del mundo.
La revolución cubana con Fidel en el poder, no logró aquellos sueños heroicos de justicia social, igualdad y fraternidad que ya proclamaban los revolucionarios que tomaron la Bastilla en París. Nada nuevo bajo el sol, pero sí un despertar de la conciencia colectiva que se niega a admitir la esclavitud social ejercida por los poderosos para someter a los más débiles en cualquier lugar del planeta.
A los argentinos, nos siguen moviendo los acontecimientos de Mayo de 1810, la proclama de Independencia de 1816, los sueños de Mariano Moreno, y la épica de la emancipación nacional y americana de San Martín, que se negó a manchar su sable con la sangre de hermanos en luchas fraticidas. Pero honrar la historia, es darle vuelo al pensamiento para cambiar lo que haya que cambiar.

Comentar

Responder